viernes, 11 de noviembre de 2011

cadillac coupe 1950 le mans - gaucho models 1/43

Antes de empezar, como digo en mi trabajo, repasemos las "assumptions".
No soy fan de autos americanos.
No soy fan de la marca Cadillac.

Y por qué este bicharraco albiazul?
Se trata de un caso especial.
Es un homenaje a una gesta, a una idea, a una voluntad.



El autor es el Señor Briggs Cunningham.
Y quiso correr en Le Mans con Cadillac.
Compró dos Cadillac Coupe de Ville 1950 con transmisión manual.
Uno de ellos fue transformado en el fenómeno Le Monstre, al cual ya van a conocer.

El segundo auto, si bien es más tradicional, quizá resulte más atípico que el Monstre.
Digo atípico por el tipo de vehículo, en total discordancia con el carácter racing requerido para correr en Le Mans.
El auto fue equipado con termostatos en los frenos a tambor, diferencial y caja de transmisión, para monitorear las temperaturas.
También se agregaron radios para mantener contacto, tacómetro y control de presión de aceite.
Se retiraron todos los elementos no esenciales, como asientos traseros, paneles internos, tapacubos.
Los motores recibieron distinta carburación y se retiraron silenciadores, acortando escapes.
También se colocó un tanque de combustible adicional.


Cuando los franceses vieron desembarcar este monstruo, con su más fino humor, lo apodaron "Petit Pataud".
Lo de petit era irónico pero lo de pataud era más directo.
Si bien en Argentina no se usa la palabra, la traducción exacta es "patoso", que es algo así como palurdo, torpe, burdo o tosco.

Ahora hagan un pequeño esfuerzo mental e imaginen a este paquidermo en la línea de largada,
rodeado de veloces ratoncitos como los Nash, Bristol, Jaguar, Aston o Alfas.
El elefante contra los roedores, la masa contra la agilidad.
La locura contra el sentido común.



La carrera no tuvo un buen comienzo para nuestro querido Tantor.
En la tradicional largada de Le Mans, en la que los pilotos deben correr al auto, ponerlo en marcha y salir,
el corredor quiso subir al auto y se dió cuenta que la puerta estaba cerrada con seguro.
Debió meter la mano por la ventana, bajar el seguro y abrir la puerta.
Obviamente arrancó y largó último, es decir un comienzo mal aspectado.

Luego de 24 horas de esfuerzos, el Petit Pataud salió décimo en su clase.
Quizá no suene demasiado auspicioso pero piensen que era un elefante totalmente de serie, corriendo contra los mejores autos europeos.

Decidido a hacer un modesto homenaje, estuve buscando Cadillacs pero sólo pude encontrar este modelo de ERLT, en versión de cuatro puertas.
Por favor aguanten algunas fotos del proceso.
Empezamos con la foto del modelo original.

  

Vean el trabajo en los parantes traseros y centrales,
también para cerrar las puertas traseras.
También tube que ampliar los guardabarros traseros.




   
Otra cosa que tuve que cambiar fue el interior.
El modelo original tenia el interior demasiado pedorro.
Plástico blanco y unos asientos demasiado esquemáticos.
Acá en comparación con lo que había.



   

Voilá le terminee Petit Pataud.


Queda pendiente un par de ruedas más guerreras, tipo Doc Hudson.




No se ve demasiado, pero perdido en tanto cromo de la parrilla delantera, hay un juego de luces adicionales.


   


Espero que les haya gustado.

Gaucho Man
el sórdido

8 comentarios:

  1. Gaucho entiendo su refinamiento, pero como no le van a gustar los autos americanos? Esas bestias hechas a lo bruto, con mucho metal, motor y cromado? Esos tanques con motores que consumen más que la reserva de petroleo de un país?.... Lo entiendo, pero digamos que deben existir...

    Muy buen trabajo, y un hermoso modelo para construir. La historia le da un valor que dan ganitas de tenerlo ya.

    Saludos!!!!!

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  2. Vasco amigo mío.
    No dije que no me gustaran los autos americanos, como todo fierro bruto y sediento, tienen un encanto difícil de explicar.
    En cuanto a la construcción del modelo, es mucho más fácil de lo que parece, sobre todo si conseguís el Cadillac de vitesse, que ya es coupe.
    Yo sólo conseguí el de ERLT, de cuatro puertas y tuve que hacer el trabajo sucio.
    Te mando un abrazo y buen fin de semana.

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  3. Gaucho, este Cadillac de Cunningham me encanta, y quisiera tenerlo en 1/43 en mi vitrina. Pero como es difícil de conseguir (¿alguien lo fabrica?), sólo queda el camino que vos has tomado: hacerlo uno mismo.
    Te felicito, quedó muy bueno, un gran auto para tu colección.
    Abrazos!

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  4. Excelente, muy buen trabajo Amigo Edu.
    Faltaría mejorar un poquitin la terminación de la pintura azul, pero de puro rompebolas que soy....

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  5. Juan, la verdad es que conociendo la historia dan reales ganas de tener uno, me sorprende que los fabricantes no le hayan echado el ojo aún.
    si vas a hacer uno, para no pasar por mi trabajo, comprate el de vitesse que ya viene coupe, sólo hay que modificar pintura.

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  6. Bonita historia y gran trabajo, felicidades.
    Saludos.

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  7. Maurus, ya sabemos que sos rompebolas pero te queremos igual.
    ese resultado que se ve más arriba fue lo mejor de dos veces que hubo que pintar y despintar para hacer todo nuevamente.
    lamentablemente las formas del original son muy complejas para enmascarar y pintar como yo quisiera.
    para algo mejorcito vamos a tener que esperar a spark.
    o a bizarre

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  8. hola Xavi, bienvenido a mi blog.
    me alegra que te guste mi petit pataud.
    la historia es poco conocida por estas tierras (supongo que en estados unidos debe ser distinto), pero realmente digna de contar.
    me hubiera gustado que mi abuelo me contara este tipo de historias.

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