viernes, 23 de noviembre de 2012

ford falcon angostado - ambrosio 1/43

Una de las circunstancias que signaron los avatares de nuestro endémico Turismo Carretera (TC) fue el reglamento exigíendo que los autos estuvieran armados enteramente con componentes de la misma marca.
Por ejemplo, motor chevrolet, caja corvette y diferencial de camioneta chevrolet c10.
Este reglamento, llevado al extremo y aprovechando algunas libertades derivó en modelos totalmente fuera de serie, que si bien desvirtuaron la esencia del TC, en mi modesta opinión, ilustraron las mejores páginas del automovilismo deportivo nacional.
Este minúsculo blog ya vió pasar varios modelos de TC (Trueno Naranja, Liebre, Halcón y varios otros "más convencionales").



Hoy les quiero compartir otro subproducto de ese reglamento caprichoso de TC.
En 1967 el parque automotor de la categoría lucía modelos estilizados y sugerentes.
La dirección de Ford no quiso quedarse fuera del espectáculo, pero trazó una estrategia distinta, más difícil.
Y acá empieza lo que quería contarles.


La gente de Ford dijo "nuestro auto debe ser de calle, o tan parecido a un auto de calle como sea posible. Y que pueda enfrentar de tú a tú a un TC".
De este modo, si el auto gana, parecerá que gana un auto de serie, lo cual promoverá las ventas.
La pregunta del millón: Cómo transformar un Falcon de serie en un Falcon SP?

Preparé un sencillo fotomontaje que muestra el trabajo que se tomó la gente de Ford, cortando una carrocería en cuatro, sacando aproximadamente 14 cm de largo y 12 de ancho, y soldando nuevamente, para luego rebajar el techo también.



La conversión no debió ser nada fácil, piensen que pasaron serrucho todo a lo largo del coche: parrilla, capot, parabrisas, techo, luneta, baúl y piso.
También acortaron es decir que cortaron puertas traseras (seguramente soldadas para ganar rigidez), techo y piso.


También modificaron la trompa y pusieron un motor V8 (Ford, obviamente) y todas las otras cosas que el reglamento exigía y/o permitía para correr en la categoría.
El resultado no era muy vistoso, pero al menos lograba el primer cometido: el engendro recordaba al Falcon original.


Fíjense en la foto, las ruedas sobresaliendo por los cuatro costados.
La verdad es que hubo varios Angostados, en las fotos de arriba se adivinan algunas diferencias.
Trompa normal, trompa en cuña, escapes abajo, escapes más arriba, luces o no luces, y un largo etcétera.
Los autos cambiaban de carrera a carrera, y muchas veces era el mismo auto que iba siendo modificado para mejorarlo o repararlo luego de un toque en carrera.



Es que en el afán de hacerlo livianito, le pusieron mucho aluminio y hasta tela de avión (supongo que en la tapa del baúl).
Esto resultaba en un auto muy delicado y sensible a los choques con otros autos.
Y se veía en muchas ocasiones los modelos con la cola caída o fuera de escuadra.


La vista trasera mantiene las luces de serie, aunque el paragolpes se ve resumido a su mínima expresión.



Yo ya dije que no era bonito, pero qué importa?
Ese aspecto exagerado tiene un motivo que justifica su brutalidad desafiante.
No puedo dejar de mirar las ruedas irreverentes, en pasarruedas que exceden cualquier límite visual en una berlina.
Brutal es la palabra.


El auto fue un intento, una quijotada genial, una bravata salvaje, una provocación procaz,
justo como a mi me gusta.
Más de uno se estará preguntando cómo corría.
La verdad es que no me interesa demasiado.
En la vitrina no se nota si ganó o perdió, pero seguramente todos lo van a mirar por su peculiar estampa.



El modelo es de Gustavo Ambrosio, fabricado artesanalmente en resina.
Por favor deténganse en la textura de las ruedas, el brillo de la pintura, la delicadeza de los limpiaparabrisas, la definición de las calcas, o el detalle de la calandra.
Espero que les haya gustado.

Gaucho Man
el diferido







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13 comentarios:

  1. Se entiende que sea un auto de competición, pero honestamente no me gusta ni ahí.
    La replica de Ambrosio aprueba el rubro.

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    1. ya sabemos que es feo, fijate que arriba lo puse.
      no lo elegí por lindo
      sino por la historia que tiene atrás.
      ese angostamiento es un trabajo de orfebrería.

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  2. Me gustan tanto el "angostado" original como la réplica. Cuando era chico tenía un "angostado" como éste (Y una Liebre", y una "Garrafa", y un "Trueno Naranja" a los que rellenábamos con masilla y corríamos. Gloriosa época aquella en la que los coches de carreras del país eran únicos en el mundo, y los juguetes eran contemporáneos a esos autos. Siempre me pareció la etapa más interesante de nuestro automovilismo aquel TC que presenció la evolución extrema de las "cupecitas" al punto de confundirlas con cualquier otra cosa, la aparición del Chevitú, y luego los prototipos que nombramos, para después derivar en la efímera "Sport prototipo". Y era cierto, los coches a veces sólo duraban una carrera o dos, y eso mismo fue el principio del fin. Pero quién nos quita lo bailado?
    Saludos!!

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    1. wow1 cuántas cosas
      nuestra feliz industria juguetera con tan triste final.
      yo no he jugado con autitos masillados, pero presencié varias carreras (yo no tenía autito =0( ).
      y sí, el SP fue la mejor página, digamos el poster central de nuestra historia. hace un tiempo leí que un corredor yanki vió un auto nuestro (o sus fotos) y el tipo no podía creer que en argentina se hubiera armado semejante bólido.

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  3. Adhiero a todo lo escrito por mi amigo Diego Cruiser; el TC de mediados y fines de los '60, y luego los SP, fueron lo mejor del automovilismo argentino. Sólo habría que agregar a la MAF1 de principios de los setenta. Gaucho, envidio la batería de TC que tenés en la vitrina. Sólo tengo un Torino Liebre 1 y 1/2, también de Ambrosio.
    El Falcon angostado es muy bello, uno de los autos que más me gustaban en esos años; este rojo representa el corrido por Carlos Reutemann en 1968 (si necesitás tengo un par de fotos color del real).
    Abrazos!
    PD: Sabia frase "En la vitrina no se nota si ganó o perdió"; describe muy bien tu filosofía (y la mía).

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    1. hola Juan, justamente ayer estaba pensando en la cantidad de modelos nacionales (de carrera y de los otros) que tengo.
      pero ojo que todo tiene un secreto y un precio a pagar: casi no compro otra cosa.
      compro un auto por mes, en un año son doce o 18 autos como mucho.
      pero son 12 nacionales y ponele 6 de los otros.
      hay muchas piezas deseables que dejo pasar pensando en la selección, y creeme que habiendo tantas maravillas de spark y otros, a veces se hace difícil dejarlas pasar por nacional más triste.
      pero como dijo una vez el cabo, yo luego me siento a tomar mate mirando la vitrina, y te aseguro que el resultado vale la pena.

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  4. Yo sigo impresionado y admirando como allá hicieron de los Falcon casi super-autos y "sacarles jugo" por decirlo así. La miniatura aunque sea artesanal se ve bastante agresiva, como listo para correr, muy buena.
    Yo siempre pensé que si cortabas y alargabas un Falcon y lo ensanchabas un poco, obtenías un Galaxie 500, mas que nada por la linea que es algo similar. Colección única la tuya con tanta pieza especial.


    Saludos !!

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    1. hola Eddie,
      buen comentario, en argentina se les sacó el jugo a los falcon,
      y la verdad es que el auto se bancaba todo.
      era duro y fiel,
      mi padre tuvo uno y te aseguro que era un pequeño tanque de guerra.

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  5. Hola Gaucho!!!! Impecable el angostado. Tanto la réplica como el original. Sabemos que es difícil hacer un auto de competición lindo, pero este tuvo la mala fortuna de no tener mucho éxito....
    Creo que lo mejor que tiene es la imaginación que tenían en esos años los diseñadores de estos autos. O acaso en alguna parte del mundo se le ocurrió a alguien achicar un auto para hacerlo más competitivo?
    Impecable como siempre lo suyo. Después, cuando una vez más tenga internet, le voy a mandar material sobre el angostado.

    Saludos, y que telecentro se vaya a la m.....

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    1. hola Vasco, bienvenido como siempre.
      me alegro que le guste el angostado,
      una suerte de eslabón perdido entre los TC "de calle" y los TC "diferentes".
      es un poquitín fulero, como un frankenstein del TC, pero cuando a uno le explican, cuando se comprende todo lo que hay dentro de esa carrocería, hasta le toma cariño.
      gracias por venir, le comento que por temas personales voy a estar saliendo una vez por semana, ahora va a tener más tiempo para responder.

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    2. Calidad mejor que cantidad....

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  6. Qué cosa más rara y extraña, pero si competía bien entonces era bienvenido.
    Hoy en dia con tanta homologación los experimentos han dejado de existir... ahora recuerdo por ejemplo nuestro Ibiza con dos motores (!) para competición.

    Saludo a esa miniatura "ambrosiana" y comparto en parte lo que dices de conseguir menos miniaturas pero de más calidad y/o rareza: mi problema es que me gustan tantas máquinas...

    Saludos!!

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    1. hola Antonio.
      supe del ibiza bimotor, hasta estuve buscando un ibiza para hacer la transformación,
      pero me quedé atrás por la difícil decoración.
      es una lástima que ya no se hagan intentos así.

      con respecto a comprar mucho o comprar poco, cada uno tiene su medida, lo importante es estar feliz con la pieza.
      disfrutar el orgullo y compartir la felicidad por la nueva pieza.
      es algo que no tiene precio.

      me alegro que te haya gustado

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