miércoles, 24 de abril de 2019

ford gt - minichamps 1/43





EL REGRESO DE LA BESTIA

Allá por 2003, Ford empieza a trabajar para reinventar su fenómeno GT40.
En realidad ya había hecho un intento en 2002 con el Ford GT90, un modelo que pasó desapercibido, quizás por el hecho de ser muy feo.
Así las cosas, el nuevo fenómeno salió más parecido al GT40 original aunque si uno lo agarraba con una cinta métrica podía verificar que tenía medio metro más de longitud, también era más ancho y alto.



Sutilezas aparte, Ford quería que el nuevo auto batiera a la Ferrari 360 Challenge Stradale.
Creo haber visto o leído algún comparativo, y si bien el Ford andaba mejor que la Ferrari, los testers lo tomaron con pinzas porque era un modelo muy singular, casi un prototipo, mientras que la Ferrari era un modelo de serie.



De todos modos, en Ford ignoraron el comentario y se pusieron muy contentos por el resultado.
Hay que entender que Ford pasaba un momento de euforia, recordemos también el éxito del Mustang 2005, en mi modesta opinión el mejor Mustang de los últimos años.





FORD GT PARA TODOS Y TODAS

Para festejar este "triunfo" sobre Ferrari, distribuyeron licencias a varios fabricantes para que reproduzcan el Ford GT a escala.
Desde empresas jugueteras como Mattel (Hot Wheels y Matchbox), Motormax, Welly, Kinsmart, Jada, New Ray o Johnny Lightning, hasta otras de alto vuelo como Solido, Autoart, Minichamps o algún artesanal muy caro, todas salieron a vender réplicas de Ford GT.
Hablando de Minichamps, acá empieza lo que quería contarles.




ANATOMÍA DEL FENÓMENO

La compra es de 2005, por lo que podemos asegurar que el modelo es contemporáneo al original.



Entendamos que es un modelo de 2005, es decir que tiene ya catorce años, y recordemos que en esta época tan contemporánea, y sobre todo en el convulsionado mundo del diecast, catorce años es mucho tiempo.



La edad del modelo se nota en las luces traseras, que tienen el puntito de fijación explícito.
De todos modos, da gusto ver los escapes y adivinar la mecánica que se asoma por ahí abajo.



Por delante ostenta dos pares de luces. Hoy en día esas tulipas cubre faroles no sorprenden pero hace catorce años eran una bravata.
Vale el comentario para las llantas que permiten ver el disco de freno con sus calipers (no salieron en ninguna foto pero créanme que es así).



El modelo es más bajo que el GT40 pero al ser más largo y ancho, se mantiene la sensación de baja altura.







That's All Folks!




Gaucho Man
el prevenido






viernes, 5 de abril de 2019

trueno barchetta - gaucho models 1/43





EL ÚLTIMO TRUENO

Este es un modesto homenaje póstumo al Trueno, un epitafio en 3D para un auto que entró en la leyenda por la puerta grande y se transformó en un mito inmortal que cincuenta años después sigue atrayendo incluso a los que no vivieron la epopeya.

Para los que no saben o no recuerdan la historia, los mando a mi post anterior en el cual enumeraba las variaciones que tuvo el Trueno.


TRISTE SOLITARIO Y FINAL

La parte que nos interesa es el final del fenómeno.
Luego de dos o tres años, el Trueno original era un auto viejo y baqueteado, no estaba en condiciones de correr una carrera dignamente en TC y mucho menos en SP.
Así las cosas, el corredor Bouvier adquiere el fenómeno, con la idea de adaptar el auto para correr SP (recordemos que el Trueno era TC) aprovechando el reglamento que permitía autos sin techo con motor delantero.
En tal sentido, desarma el auto y le corta el techo.
Ese momento queda inmortalizado por la revista Automundo en la foto de abajo, que -hasta donde yo sé- es la última foto del fenómeno.





ADVERTENCIA PARA LOS QUE SABEN
A partir de este momento, este blog entra en el campo de la suposición descarada y el guitarreo metafísico.

La leyenda urbana dice que Bouvier tiró las partes plásticas recortadas a la calle y que fueron levantadas por un cartonero ocasional.
Imaginen la escena, el cartonero con el carro rebosante de partes color naranja.
Dicen que un mecánico lo vio pasar y le compró la trompa para enarbolar en su taller particular.
Para nosotros los de afuera, sólo nos queda esa última foto, que retrata apenas un par de fierros y un pedazo de carrocería que sólo incluye puertas.

Después de esta foto, sólo hubo silencio de radio y nadie jamás volvió a saber del Trueno original.
Apareció alguna copia y un Trueno restaurado, pero nadie está seguro, muchos sospechan y todos extrañamos al Original.
Inspírado en la imagen del Trueno desarmado, un aficionado ignoto dibujó un identikit, casi una expresión de deseo de cómo luciría un Trueno barchetta.



El dibujo incluye las gráficas originales del Trueno, aunque hay que decir que para cuando se sometió el auto a serrucho, hacía tiempo que estas gráficas no se usaban.
El color naranja tampoco está asegurado.
Pero es interesante el diseño.
Cola corta, rabiosa, da idea que el auto termina antes de empezar.
El cockpit bien atrás, con el piloto casi sentado sobre el eje trasero.

En cualquier caso, me gustó el dibujo, y como estaba al pedo y me sobraba una trompa de Trueno, lo encaré como proyecto en 3D.
Con ustedes, el resultado de la patriada:




EL TRUENO DESPUÉS DEL TRUENO

El identikit incluye la trompa del Trueno, que según la leyenda descansa en algún taller mecánico de la zona.

De todos modos, nadie nos prohíbe suponer que había una trompa de repuesto y que el engendro mantuvo la delantera original.

Con ese mismo tono arbitrario, decidí no poner publicidades.
El color? Naranja, por supuesto!



La trasera mocha es coherente con la historia del modelo, una epopeya trunca que también terminó antes de empezar.
También pensemos que hubo varios SP con esta configuración así de corta.
De hecho, en la famosa última foto se aprecia que la carrocería termina justo ahí, sobre la rueda.



El inexistente voladizo trasero deja la impúdica intimidad al a vista.



Conclusión fuera de programa: gran parte de la elegancia de un SP está en la trasera.
Sin cola parecen kartings.



Recordemos que el Trueno original tenía el tanque de combustible atrás, como haciendo equilibrio sobre el eje trasero.
Podemos pensar que se recortó la cola, pero el tanque debió quedar en su lugar.
Con Ustedes, un tanque original de Trueno!




Noten la tapa del tanque de combustible, al lado de la barra antivuelco.
Siempre inspirado en el identikit, rematé la zaga con un pequeño alerón.



Hubo algunos Truenos corriendo en SP pero lo hicieron con las ruedas originales de TC.
No obstante, si el Señor Bouvier quería crear una barchetta para SP, debía ponerle ruedas anchas, por lo que recurrí a las Gaucho Ruedas ®.



Si así lo hubiera hecho, seguramente se habrá encontrado que las ruedas de SP sobresalen mucho de la escueta carrocería naranja (o de lo que quedaba de ella),
y como el reglamento dice que las ruedas deben quedar cubiertas por la carrocería, debió ensanchar los guardabarros traseros como otros SP que recuerdo haber visto.





Siguiendo con las libertades interpretativas, reemplacé los seis escapes por una salida más gorda y contundente.



Así acaba mi modesto homenaje al Último Trueno, el Trueno que no corrió, el que nadie conoció, quizás el que terminó desguasado.

Un trabajo con mucha transpiración y poca inspiración.
Pero pintado de naranja, no podía ser de otro color.




That's All Folks!




Gaucho Man

el fantoche




Para todos los que quieran más Gaucho posts sobre el Trueno Naranja, les dejo los siquientes links:

Trueno de Ambrosio
Trueno de Salvat
El Misterio del Trueno
El último Trueno
Trueno Gaucho parte 1
Trueno Gaucho parte 2
Trueno Gaucho parte 3
Trueno Gaucho parte 4
Trueno para armar

Prototipo Ford
Prototipo Ford Gaucho
Prototipo Ford Gaucho, instructivo