viernes, 27 de junio de 2014

ford 1940 - artesanal 1/43



MONUMENTO AL MODELISTA DESCONOCIDO
Hace un tiempo nos deleitamos analizando y discutiendo un Fiat 600 artesanal de filiación desconocida.
El modelo se veía deliciosamente imperfecto, original y sincero.
También se adivinaba mucho trabajo y esmero, en un resultado que podía espantar a los puristas pero que enternecía a los que sabemos de dificultades a la hora de crear un modelo desde cero.
Hoy les comparto otro desconocido, que también tiene muchos puntos a favor. Los invito a sufrirlo.

 

LEIMOTIV
Para los que no saben o no recuerdan, allá por 1948 se celebró una carrera llamada Buenos Aires Caracas caracterizada por un recorrido que justamente iba desde Buenos Aires hasta Caracas, pasando por seis países en catorce etapas.



Como en toda gesta humana, hubo momentos para el recuerdo como ser el terrible accidente de Fangio y su copiloto Daniel Urrutia, la ayuda de Oscar Galvez para sacar al Chueco del auto desbarrancado, o el corredor Eusebio Mansilla que dejó la carrera para llevar a Fangio y Urrutia al hospital.
Es que carreras eran las de antes.

ANATOMIA COMPARADA
Los autos que corrían eran muy similares, dado que los modelos base eran mas o menos los mismos, aunque mirando de cerca, cada uno era distinto de cada otro.
Hablando de este Chevrolet que nos ocupa, y mirando las fotos del auto original se adivina la cruda preparación que tenían estos autos.

 

 

Los guardabarros eran extirpados o reducidos a una mínima expresión.
La tapa del baúl reemplazada con un armazón de hierro forrado con lona.
La modificación más notoria era la trompa aerodinamizada intuitivamente, sobredimensionando radiador y en algunas ocasiones, hasta derrochando creatividad barroca.



El reglamento era generoso en la preparación del motor y los mecánicos argentos aprovechaban las libertades de la letra.
También se reforzaban transmisiones y suspensiones.

 

El resultado era una maquina temeraria, capaz de promediar mas de 150 kilómetros por hora en caminos de tierra.
Ya dije que carreras eran las de antes.



EL CUERPO DEL DELITO
Tratándose de un modelo artesanal, hay que decir que sorprende con una impensada definición de formas y detalles.
Desde los bajos inesperados en un modelo de resina hasta la filigrana de la trompa con luces empotradas.



La cola es increíble, con la textura de la lona y el detalle de la patente.



En el perfil, el protagonismo se lo lleva el caño de escape.



Otro punto que sorprende gratamente es la solidez del conjunto.
Se siente rígido como si fuera de metal pero más liviano.
Curiosa sensación.

 

Ya dije que desconozco el origen de la pieza, pero tengo mis sospechas.
Si alguno de lo modelistas que frecuentan este espacio reconoce al occiso, lo invito a manifestarse, me encantaría felicitarlo en primera persona.



Gaucho Man
el preponderante



domingo, 22 de junio de 2014

peugeot 403 - altaya 1/43




Gaucho Man sabe muy bien de la preocupación de los coleccionistas por preservar el espíritu intrínseco del autito y jamás descuidar la colección.
En tal sentido, y en otro gesto que lo distingue, Gaucho Man les comparte, sin costo alguno, otra de sus insufribles meditaciones.
Este modesto breviario está dedicado a los inútiles, los poco útiles, los acomplejados, los abatidos, los que tienen mal aliento, los feos, los que tienen plata, los que tienen mucha plata, etc.



Cuando el coleccionista saca al modelo de su envoltorio original, le busca una ubicación.
La opción menos glamorosa, terriblemente insegura, es arriba del televisor o sobre el viejo monitor de la computadora.
El modelo queda expuesto a las caídas, pero por sobre todo, a las manos de comedidos, entendidos y merodeadores varios.
Y lo que es peor: expuesto al polvo, enemigo apátrida de nuestra colección.

 

Y acá empieza lo que quería contarles:

CONSEJOS PARA MANTENER LA COLECCION LIBRE DE SUCIEDAD

El primer remedio es un buen plumero.
Un método un tanto primario, por no decir bestia, pero necesario.
Los plumeros deberían venir con instrucciones, o al menos un cartelito de advertencia.
Cuántos espejitos, antenas, picaportes y otros accesorios habrán reventado bajo el ataque de estos implementos?



Hay quienes disfrutan pasando la franela sobre el autito terroso hasta dejarlo en condiciones mínimamente aceptables.
Seguramente no repararon en la electricidad estática que se genera con el roce y que luego atrae más tierra generando un inmediato e indeseable "efecto milanesa".



Otros se la dan de profesionales y untan la franela con Blem, que les saca la estática y da más brillo.
Es importante que el usuario de Blem limpie los restos de la limpieza anterior porque después de la vigésima capa de Blem, el producto se va acumulando, tapando las hendiduras de las puertas, detalles específicos o simplemente oscureciendo las superficies pintadas en un desagradable tono marronáceo.



Hay otros más pragmáticos que lavan al autito, sobre todo cuando acaban de comprarlo usado.
Agua y jabón o detergente bastan para una limpieza segura aunque yo recomiendo el jabón neutro que no arruina las manos.

 

Para sacar la suciedad acumulada en los lugares pequeños recomiendo un cepillo de dientes con Cif.
Por una cuestión de delicadeza sugiero usar un cepillo dental para el autito y otro para la dentadura propiamente dicha, aunque hay que reconocer que algunos dientes necesitan un poco de Cif.
Es excelente para las caries.



También pueden untar al autito con alcohol en gel, muy útil en épocas de gripe A.
En estos casos tampoco están de más una pasada de Lisoform que mata bacterias y estreptococos.



Si lo que les preocupa son los bacilos, deberán sumergir el autito durante un par de horas en agua hirviente con un chorrito de vinagre o lavandina.
Pero si quieren estar seguros, deben sumergir en una solución al 2.38% de sulfamida activada a una temperatura no superior al los 200 grados celcius con presión controlada no superior a 95 kilopascales, durante una o dos horas.
También recomiendo este procedimiento si quieren removerle algún calco indeseado.



Para mantener el brillo, los más avispados usaran Auto Polish, aunque luego de la tercera vez deben suspender el método para buscar a donde fue a parar la pintura del autito.
Si es por sacarle la pintura, usen el método de la sulfamida que describí más arriba pero con la presión un 32% más alta (ojo que no vaya a explotar).




That's All Folks!


Gaucho Man
el ilícito





No se pierdan el próximo Especial:


MIL FORMAS DE SECAR EL AUTITO DESPUES DE LAVARLO CON CIF!!!





lunes, 16 de junio de 2014

torino 380w carrera - buby 1/43



REPORTAJE A HAROLDO "BUBY" MAHLER

Para los que no saben o no recuerdan, "Buby" es el sobrenombre de Haroldo Mahler.
Cuenta la leyenda que el hombre era estudiante y quiso regalar un autito de colección a un amigo, encontró que eran extremadamente caros, y ahí mismo decidió empezar a fabricar sus propios autitos.

Este reportaje fue publicado en la revista A Todo Motor, en 1999.
El reportaje incluye comentarios que para los coleccionistas argentinos son obvios o quizá erróneos,
pero es la palabra viva de Haroldo, sobre la revista.
Y eso vale, aunque más no sea como curiosidad.
Necesitamos más tipos como Buby.

Pienso que hay mucha gente que quisiera tener una miniatura de los autos autos que admiraban en sus años jóvenes.
Mi idea es hacer todo lo de interés dentro de la industria nacional.
El coleccionista argentino, y el público argentino en general, está huérfano de cosas propias.

Los chicos argentinos tuvieron suerte, porque de todos los chicos latinoamericanos fueron los únicos que tuvieron esa satisfacción.
Fuera de la Argentina no hubo nadie que, con una marca comercial, abasteciera a los entusiastas del automodelismo.

 

Yo supe que tanto ayer como hoy hay gente que tiene interés en ésto y cómo llegar a ellos.
Al principio me costaba vender, porque el mercado argentino no estaba preparado para los modelos estáticos.
En aquel entonces acá se vendían autitos y camioncitos de hojalata, con cuerda.
Modelos para impulsar como el mío no se conocían.
Era, en cierto modo, una novedad, porque yo afirmaba que aparte del modelo, el chico debía poder jugar con él.
Entonces, les puse suspensión y hacía rodar a los autos que era una maravilla.
Los chicos jugaban y coleccionaban los autos, les encantaba jugar con esos autitos.


 

En principio yo hacía autos norteamericanos porque la industria argentina todavía no brindaba nada, no había industria automotriz argentina.
El primer nacional fue la Estanciera que debe haber sido en el año 61 o 62.
El segundo, el Renault Dauphine, que después es el Gordini, el famoso 1093.
Le siguieron, lógicamente, los modelos de mayor predicamento: hice el Fiat 1500 de 1964, el primero que apareció, ese que tenía la "colita parada".
Yo tenía que hacer al auto un poquito más grande para que rodara mejor y fuese más pesado.
Pero después, lógicamente, fueron tantas las personas que me dijeron "Por qué no va a la escala internacional?", que al final terminé haciendo la escala 1/43.
Así salieron la pick-up Fiat 1500, el Fiat 126, el Peugeot 504, el Fiat 128, y decenas de otros modelos.


 


hablando de los Minibuby:
Allí uno tenía que buscar precio y no hay tanta calidad
Eran lindos autitos pero para vender a 80 centavos, mientras que los autos grandes los vendíamos en aquel entonces a siete u ocho pesos.
Me fue bien.
A pesar de todos los problemas iniciales para el abastecimiento y demás, finalmente logré hacer una escuela de matricecería en Villa General Belgrano.
Chicos que estaban en actividades intrascendentes aprendieron el oficio de matricero y llegué a tener allá doce matriceros de primera línea.
Y cuando cerré la fábrica, en el 82 (para unificar toda la producción en Don Torcuato), todos se fueron a Córdoba a trabajar en las terminales de autos y en las matricerías más importantes.
Porque esta es una disciplina dificilísima.
El que sabe hacer matrices de modelos en miniatura sabe hacer cualquier matriz que le pidas.


 


La asociación con Solido, un monstruo de las miniaturas, ocurrión entre 1969 y 1971, en la época de Onganía, en que se permitió la importación pero a una tasa muy elevada, que creo que esra del 40/50%.
Importábamos las piezas crudas, tal como salían de máquina, y haciíamos todo el procesamiento acá: ruedas, envases, etcétera.
Venían partidas importantes, de 10,000 piezas (un auto de colección traía entre 12 y 15 piezas).
De Solido trajimos el Oldsmovile Toronado y el Ford Mustang, que fueron los dos modelos más exitosos.
Después fue el turno del Porsche Carrera 6, el Maserati Bora, un Posrche 917 Le Mans, la Ferrari Daytona, por lo menos 20 modelos.

 


hablando de los Collector Classic 
En los autos de esa serie había piezas que se conformanan con hasta 50 componentes.
Tenían todas las manijas insertas las ruedas eran cuatro piezas ensambladas, porque tenían la llanta, la cubierta, la banda blanca y la taza.
Y después las insignias, las baguetas, eran todas piezas insertas.
En eso se diferencia un juguete de un auto de colección: en la riqueza de detalles.
La serie Collectors Classic se inició con un pace car de las 500 Millas de Indianápolis, un Chevrolet 55 que me gustó porque era un modelo rojo con blanco, muy divertido.
Entonces me pregunté por qué no hacer más pace cars.
Y así la colección se engalanó con el Ford 53, el Lincoln 46, el DeSoto 56 Adventure y también el Camaro 69 que, junto con los otros, fueron al mercado de exportación mundial.
 

 

Por esos años la fama de los modelos me hizo frecuentar Nüremberg.
Su tamaño es tres veces el de nuestra Rural y nosotros expusimos desde el 89 al 93.
También estuvimos en Paris en el 91 y 92, en la época que exportábamos el 95% de nuestra producción.
Después, con la convertibilidad, se me hizo muy difícil, porque al anclar el peso al dólar la inflación siguió en dólares acá y yo exportaba en esea moneda.
Lo que había exportado, por ejemplo, a 10, lo tenía que exportar a 15 y ahí perdí mercado.


 


Dejé modelos realmente muy buenos, con los que en su momento, yo diría, estábamos en la cumbre de lo que es la calidad.
Lógicamente hoy día algunos fabricantes ya han mejorado ese estándar, pero en ese momento, cuando yo aparecí en el año 88 con mi Chevrolet 55, puedo decir que estábamos con una calidad de nivel internacional.
Voy a salir al rescate con el Falcon de 1973, desde ya.
La versión de 1999 es una versión jerarquizada con respecto a lo que era antes, como juguete.
Antes había ruedas de juguete, ahora hay ruedas de colección que reproducen el original, los materiales son distintos, los colores son los originales de fábrica.
Por ahora elegí tres colores pero en la próxima partida voy a hacer otros tres colores distintos.



That's All Folks!


Gaucho Man
el disonante




martes, 10 de junio de 2014

porsche 911 - corgi 1/43 tuned by gaucho


 

En las series de Meteoro que idiotizaron nuestra infancia contra el televisor, siempre había un malo muy malo que hacía de némesis del joven corredor.
El esquema era muy sencillo y se repetía en todos los capítulos:
Meteoro era bueno y lindo, y el malo era malo y feo.



Del mismo modo, el auto del bueno era lindo y el auto de los malos era feo.
Lo peor de todo es que este paradigma tan básico quedó marcado a fuego en nuestra cultura infantil:

Bueno = muchacho lindo = auto lindo
Malo   =       tipo feo       = auto feo




Ya de grandes, explorando el mundo y aprendiendo, descubrimos que en la vida real no hay malos.
Quizá haya feos -como el que escribe-, pero no malos.


Y he pasado y paso gran parte de mi vida tratando de escapar de esa lógica tan taxativa y trivial.
Por suerte aprendí a amar los autos feos, apreciar los perdedores, los que fueron y no llegaron.
O los que no volvieron.



Este es un Porsche de Corgi, una serie económica de los ochenta,
un producto tan juguetoso como básico y monocromático.


 

El modelo fue víctima de una de mis primeras personalizaciones,
luces pintadas atrás, strass adelante, paragolpes y algún firuletito que quizás adivinen solos.
Piensen que originalmente era poco menos que un Bburago.



 

A ustedes les queda decidir si en un capítulo de Meteoro, este Porsche jugaba como bueno o como malo.

That's All Folks!


Gaucho Man
el bisiesto




miércoles, 4 de junio de 2014

bmw m3 - bburago 1/43 tuned by gaucho





Hace unos años, como quince ya, yo trabajaba en capital, en un edificio que está adelante del de TyC Sport.
Los dos edificios compartían cochera y para salir por atrás, la cochera era la vía natural de salida.

 

En esta cochera conocí un BMW M3 que supongo que sería del dueño o mandamás de TyC.
El auto todo negro, con vidrios polarizados y unas llantas dos tipo BBS como 2 pulgadas más redondas que las de serie.
Negro, afilado, brillante.



Estaba ahí todos los días y con el tiempo, se hizo costumbre hacerle una visita cada vez que pasaba.



Nos hicimos amigos.
Para no parecer loco, hablándole a un extraño, lo bauticé Black Jack.
Me da un poco de vergüenza decirlo, pero les juro que alguna vez lo acaricié.


 

Luego cambié de trabajo y empecé a extrañarlo.
Y por supuesto, traté de recrearlo a partir de un modelo Bburago.
Fue un trabajo bastante primitivo, crudo y descuidado.
Pero tenemos confianza, somos amigos.
Y a los amigos se les perdona todo.

 


That's All Folks!


Gaucho Man
el metrosexual