viernes, 30 de mayo de 2014

porsche 906 - high speed 1/43

Tengo este Porsche 906 desde que salió en la enciclopedia y tengo las fotos tomadas desde hace al menos un año.
Y la verdad es que lo vengo demorando porque no se me ocurre nada original para escribir.

 

Siempre me resultó un auto incógnito.
No por desconocido sino porque no sabía nada de él. 

 

Buscando en la web encontré que el 906 entraba en escena en el tiempo que los Ford GT dominaban la categoría.

 

Obviamente, el marketing yanki pudo más que la ingeniería teutona, y al menos en mi caso, siempre creí que el Ford era el más bajo y el más lindo de todo el parque de SP.



Sin embargo, el 906 mide menos de 40 pulgadas de altura, es decir que es más bajo que el GT40.
También se adivina mucho más racional que el Ford.

 

Motor más chico pero mayor potencia especifica, y menor peso para todo el conjunto dieron por resultado performances similares con menor derroche de recursos.



La eficiencia trutona versus el pragmatismo yanki.



Otro punto a favor del 906 es que era un automóvil de calle, matriculable.



Tenía luces de giro, aire acondicionado y hasta un modesto baúl.
No como el Ford GT que era un misil no apto para todo público.
(tuvo versiones civiles pero eran adaptaciones del modelo racing original)



Dejo al amigo Juan la inquietud de averiguar si en algún momento coincidieron 906 y Ford GT en alguna carrera, y cuál ganó.


That's All Folks!



Gaucho Man
el inerte


lunes, 26 de mayo de 2014

liebre iii - lg hobby 1/43


 

Así como lo ven, este fenómeno con forma de supositorio es el eslabón perdido entre el TC y el SP.




En efecto, la Liebre III era un híbrido que con pequeñas modificaciones, calificaba para las dos categorías.


Para entender mejor esta dualidad, tenemos que repasar un poco la insufrible historia de nuestro automovilismo autóctono. Los invito a aburrirse una vez más con una soporífera reseña.




Como seguramente recuerdan, nuestro Turismo Carretera venia corriéndose desde los treintas en autos más o menos de serie.
En algún momento, el parque automotor de la categoría empezó a evolucionar hacia modelos cada vez menos emparentados con los autos de serie de los que derivaban.


Muy resistidos y criticados, el público tuvo que rendirse ante la evidencia de que estos nuevos engendros andaban más rápido y dejaban en franca desventaja a los TC tradicionales.

 

Para minimizar estas diferencias, salomónicamente se decidió desdoblar en dos categorías: el Turismo Carretera que seguiría con los autos tradicionales, derivados de los modelos de calle y el Sport Prototipo que cargaría con todos los engendros fuera de serie.


La separación no fue inmediata y hubo modelos creados ambiguamente para que pudieran correr en ambas categorías, como esta Liebre que les presento hoy..


El modelo es un auténtico LG hobby.
Como ya habrán adivinado, se trata de un modelo de resina, de bajo presupuesto.
Pocas piezas, apenas un fuselaje y cuatro ruedas.
Un armado que incluye varios defectos de construcción, como ser alguna rueda chueca o un calco en diagonal.

 

Y pocos detalles, aunque el modelo real tampoco tenía sutilezas.
Pero muchas calcas, hay que destacar el trabajo gráfico.
Esa trompa más fina que la trocha delantera es correcta, el modelo real era así.


Como siempre que vemos modelos de este tipo, surge la disyuntiva:
Hasta qué  punto es válido llenar una colección con modelos de bajo presupuesto?
Mi respuesta es afirmativa.
De otro modo pueden pasar mil años antes que Altaya saque la esperada colección "Nuestras Queridas Liebres".
Prefiero un modelo de estos antes que un lugar vacío en la vitrina.



That's All Folks!


ah! hay más data en:
http://www.museofangio.com/es/visita-virtual/multiespacio/22-desde-el-67/97-torino-mk-tc-liebre-iii-gaston-perkins/



Gaucho Man
el disoluto


jueves, 22 de mayo de 2014

rescate emotivo: lincoln x-100


El auto de Kennedy, llamado X-100 por el Servicio Secreto de USA fue diseñado a partir de un Lincoln Continental '61.



Entre una subsidiaria de Ford llamada Ford Advanced Vehicles y una empresa llamada de Cincinnati llamada Hess & Eisenhardt trabajaron para desarrollar una de las más modernas limousinas de su época.



El X-100 tenía un motor V8 de 7046 cc y tenía el chasis alargado 107 cm con respecto al Continental original.



De este modo, el peso del X-100 estaba en el orden de 2900kg es decir unos mil kilos más que el original.



El X-100, originariamente pintado en azul medianoche tenía muchos accesorios novedosos para la época:
+ 2 radioteléfonos
+ asientos auxiliares para pasajeros extra
+ luces interiores para iluminar desde abajo al presidente en la noche
+ estribos retraíbles para los custodias, en laterales y trasera
+ el asiento de atrás tenía un mecanismo hidráulico para elevarlo aproximadamente 30 centímetros, también para que la gente pudiera apreciar mejor al presidente. Es notable que se pensaba más en la fácil visualización del presidente que en su seguridad.
+ lo más interesante que tenía era una serie de paneles de plástico blindado transparente que podían colocarse en varias combinaciones que iban desde el auto totalmente cubierto al cabriolet que todos conocemos.


+ luces rojas, sirena, mástiles para banderas, proyectores de luz 



Se estimaba el costo de esta "customización" en USD 200,000 .
El auto no llevaba armas.




Luego del asesinato de Kennedy el 22 de noviembre de 1963, el X-100 fue retirado de servicio para ser reconstruído en los talleres que lo vieron nacer en Cincinnati.



Este rediseño costó más de medio millón de dólares, e incluyó:
+ pintura negra
+ vidrios de espesor entre 2.5 y 4.5cm y paneles de chapa con blindaje anti balas
+ un techo fijo
+ motor nuevo con 17% más de potencia
+ llantas con una estructura de aluminio interior que permitían rodar aunque estuviera la rueda desinflada
+ tanque de combustible con una espuma interior que lo hacía a prueba de explosiones
+ un segundo equipo de aire acondicionado auxiliar en el baúl
+ elementos de telecomunicaciones mejorados
+ refuerzos estructurales para soportar el mayor peso del vehículo (pesaba aproximadamente una tonelada más que el X-100 original)
+ completa renovación del interior para eliminiar los restos del asesinato
El nuevo auto fue terminado en mayo de 1964.


Luego en 1967 se volvió a hacerle más cambios y fue usado hasta 1977.
Actualmente descansa en el Museo Henry Ford




fuentes y fotos:
http://karws.gso.uri.edu/Marsh/Limousine/limo.html
http://noticias.coches.com/noticias-motor/lincoln-mercury-continental-ss-x-100-la-limusina-donde-asesinaron-jfk/97563 y la data en la cajita del modelo de Minichamps



Gaucho Man
el discernido



viernes, 16 de mayo de 2014

hágalo usted mismo: zunder 1500

EL SECRETO DE MI EXITO

Para este trabajo tomé la firme decisión de documentar todo el proceso.
Mi idea es abrir camino, compartir el método y debatir con otros que hayan intentado otras maneras de trabajo.
Si uno aunque sea uno solo se inspira y agarra las maderitas a partir de estas fotos, me voy a sentir muy contento.
Y si alguno tiene alguna sugerencia que mejore el resultado, bienvenido.
Y si nadie agarra la posta, seguimos participando, como siempre.



Contra todas las ideas del folklore popular, es un trabajo muy sencillo.
Requiere más paciencia y tiempo que habilidad.


Como decía un amigo mío "es tan fácil y barato que da lástima no dedicarse a eso".
Los materiales y herramientas son extremadamente baratos y fáciles de conseguir.


  • Aluminio
  • Cartón
  • Madera Balsa
  • Enduido
  • Pintura base madera
  • Masilla plástica
 

En esta etapa, lo más difícil es no perder el entusiasmo y seguir adelante.
Hay que ser valiente, porque es verdad que aún no se parece a nada.
Hay que tener paciencia, es un patito feo que ya se transformará en cisne.



Y ya falta menos para el cisne.

Gaucho Man
el alegórico


viernes, 9 de mayo de 2014

las ruedas más calientes

En estos días estuve frecuentando un grupo de coleccionistas locales, que si bien son todos viejos conocidos desde hace varios años, nunca dejan de sorprenderme por algunas características propias e inconfundibles.
Coleccionan varias marcas, pero principalmente se reconocen e identifican con la marca Hot Wheels.
En tal sentido, para entender mejor a este colectivo coleccionista, la mejor manera de abordar el tema es entendiendo a la marca de Mattel y al particularísimo mercado argentino.
Los invito a sufrir algunas consideraciones.



El fenómeno de las ruedas calientes
La marca HW surge en USA a fines de los sesenta, como competencia de Matchbox y Corgi. Si bien el producto apuntaba más al mercado juguetero que al coleccionable, en poco tiempo sus modelos se transformaron en objetos de colección. Con mucha inteligencia manejan un marketing específico que continuamente crea nichos mediante series limitadas, que prolongan la vida comercial de los modelos hasta limites insospechados. 
Así las cosas, de un mismo modelo, mismo casting, se pueden contar First Edition (la primera edición), Treasure Hunt (mismo modelo pero con pintura especial, producido en cantidades limitadas), Super Treasure Hunt (similar al anterior pero con ruedas de gomas). A partir de ahí, viene un largo etcétera de series limitadas Collector's Series, 100% Hot Wheels, Boulevard Series y un largo etcétera que incluye variaciones y variantes de las variaciones, entendiéndose como tales a distintas ruedas o esquemas de color.
Si bien el espectro de modelos tiende al infinito, la temática más desarrollada gira en torno a los muscle cars yankis. Iconos como Mustangs, Corvettes y Camaros son recreados en mil versiones, castings o decoraciones.


La mayoría de los modelos incluye ruedas de gran tamaño, impensables a escala 1/1, pero con un inquietante resultado en un modelo a pequeña escala. Pueden profundizar sobre este efecto en mi post sobre las Pin Ups del coleccionismo.
La escala siempre esta en torno al 1/64 y si bien los precios aumentan paralelamente a la exclusividad de la serie, se puede generalizar que cotizan a un tercio que los coleccionables 1/43.




En el país de los ciegos, el tuerto colecciona autitos

Seguramente el mercado argentino es muy pequeño pero también es extremadamente particular.
Desciende de una rica tradición diecastera (Buby, Galgo, Aguti, Muky, entre otros) que nos hereda modelos antiguos a un precio que aumenta día a día en forma exponencial.
Por otra parte, las restricciones a la importación hacen que los autitos "modernos" también resulten muy caros. Un simple coleccionable de segunda linea alcanza precios que horrorizarian a los coleccionistas europeos. Y ni hablar de modelos premium o escalas grandes.
Resumiendo: en Argentina los autitos de colección cuestan un huevo!
En tal sentido, los modestos coleccionables de HW vienen justo a calmar las ansias de los coleccionistas locales que exigen autitos a bajo costo.
Un coleccionista de HW sale de compras y nunca regresa con menos de cuatro o cinco modelos nuevos.



No todo lo que reluce es coleccionable

Una de las costumbres más arraigadas entre algunos coleccionistas es conservar el autito en su blister original. De este modo, el autito vivirá en un estado virginal inmaculado, aunque el coleccionista jamás llegue a tenerlo en sus manos.
No deja de ser una curiosa costumbre que condena al coleccionista a pagar un autito completo que nunca tocara con sus manos y del cual sólo podrá disfrutar la mitad que se ve.
Viven el coleccionismo en una sola dimensión, y hasta es posible que atesoren un modelo que tiene el otro lado fallado sin enterarse jamás de dicho handicap. Hay quienes dicen que esta gente colecciona blisters y no autitos.

Siempre dentro del coleccionismo de blisters, he sabido de coleccionistas que se dedican a los modelos fallados. Modelos con ruedas distintas, o con ruedas faltantes, o con el interior o vidrio faltante o colocado al revés constituyen verdaderas rarezas que muchos se deleitan en descubrir y coleccionar.  

Otro derivado del coleccionismo de blisters son los modelos "Mistery". Se trata de blisters de plástico negro opaco que esconden un autito de identidad reservada.
Es decir que el coleccionista compra sin tener idea de lo que se está llevando hasta que no abra el blister, cosa que tal vez no haga nunca en su vida.

Como ya mencioné, los coleccionistas compran de a muchos modelos, incluso repetidos. Esta costumbre, sumada al habito de no abrir blisters, da lugar a un sorprendente tráfico y comercio de autitos "como nuevos" que aparecen por generación espontánea en cualquier evento, reunión o encuentro.

Es común encontrar coleccionistas que se dedican a un modelo en particular.
La colección constará de 20 o 30 autitos, todos de distinto color, quizás con distintas ruedas (las ruedas también pueden ser de distintos colores y/o diseños), pero todos del mismo casting.

Otra tipología que pude observar son los que tienen un listado de todos los modelos del año y salen a comprar todos los modelos gusten o no, sean lindos o no, los tengan del año anterior o no.
Algunos coleccionistas guardan cajas llenas de blisters que rara vez asoman a la luz del sol.

Otro fenómeno con el cual simpatizo abiertamente: Con tantos modelos disponibles, es común que los coleccionistas busquen marcar la diferencia. Son varios los que personalizan sus modelos, desde simples cambios de rodado hasta complicadas transformaciones quirúrgicas que demandan mucha especialización, tiempo y paciencia.




Dichosos los coleccionistas, porque de ellos será el reino de los cielos

Por último, quiero destacar el aspecto más importante: son buena gente, abiertos y prontos para compartir y extremadamente solidarios.
Y disfrutan del coleccionismo.
A diferencia de los coleccionistas en escala fija, que sufrimos por los detalles o la fidelidad, a esta gente todo les viene bien, siempre encuentran algo bueno.
Una boludez como la escala, tan fundamental para nosotros, a ellos ni les molesta.
Tampoco se preocupan por la poca fidelidad de decoraciones (nosotros a veces nos rompemos la cabeza por un calco de un que no corresponde con la carrera de Le Mans de tal o cual año), a ellos les gusta que haya muchas decoraciones y no les importa sean reales o no.
Ellos son felices, disfrutan el coleccionismo.
Y también disfrutan de la amistad. Sin envidias, sin rencores.
Rescatan la mejor parte del coleccionismo: la gente. 
Gente abierta, dispuesta a mover toda una colección sólo para compartirla o promover el hobby.
Gente de la que vale la pena.
Gente que recomiendo ampliamente.


Gaucho Man
el envidioso


PD: Desde este modesto espacio le mando un caluroso abrazo a toda la comunidad, y les agradezco que me participen de todos sus eventos y espacios.


lunes, 5 de mayo de 2014

de nombres y sobrenombres

El público argentino es muy dado a los sobrenombres.
Hablando de automovilismo y automovilistas, me vienen a la memoria "el Aguilucho" Gálvez, "el Chueco" Fangio, "Lole" Reutemann y el "Nene" Garcia Veiga, aunque seguro que la lista está incompleta.

Hablando de autos, muchas veces la tribuna rebosante de sabiduría popular o la creatividad periodistica adjudicaban un vocativo que identificaba a un coche determinado, que lo acompañaría para toda la posteridad.
Los motivos eran muy variados, aguanten algunos casos:

Algunos sobrenombres aluden al color, por ejemplo la "Coloradita" de Bordeu.
Dentro de la serie cromática tenemos también al "Trueno Naranja". Lo de "Naranja" se explica solo, aunque no imagino el por qué la parte de "Trueno".


Poco tiempo después del Trueno Naranja apareció un gemelo de éste último que por cuestiones publicitarias fue pintado en color dorado, y obviamente fue conocido como "Trueno Dorado" y también hubo un "Trueno Blanco, si la memoria no me falla.
También hubo una "Pantera Rosa", obviamente de color rosa, que luego fue mudando el color (o aparecieron gemelos de otros colores) y quedó lo de "Pantera" con el nuevo color, por ejemplo "Pantera Amarilla".
Y si había un auto era verde, qué mejor idea que llamarlo "Avispon Verde"?
Otro caso interesante era un Chevrolet que en sus primeras carreras era sponsoreado por una marca de gas envasado, con lo cual fue apodado "La Garrafa" (foto de abajo).



Otros apodos respondían a características intrínsecas del modelo, por ejemplo "El Petiso" o "ElCuadrado", éste último también conocido de este blog.

 

En algún momento, el reglamento de SP dictaminó una altura mínima determinada. Esto hizo que algunos coches deban incrementar su estatura como fuera, con apéndices aerodinámicos, tomas de aire o lo que encontraran. Hubo un auto que ostentaba en su techo un volumen rectangular, tan poco feliz, que fue apodado "El Televisor".


También conocido de este blog está el "Ratón Escandaloso".


Recuerdo "El Omnibus", que no era otra cosa que un Mercedes Benz SSKL adaptado para correr en nuestros caminos.
De esos años también era "El Bestiun", que era un Hudson preparado, ver foto abajo.


De la época dorada del TC quedan recuerdos del "Tractor" de Casá,


o de "La. Galera" de los Hermanos Emiliozzi.
 


Y estos mismos TC que en algún momento migraron de las competencias en ruta a los circuitos, bajando suspensiones y mejorando aerodinámicas, pasaron a denominarse genéricamente "Empanadas".

Y debe haber muchos casos más, por ejemplo el "7 de Oro" de Mouras, pero ya sabemos que el espacio es tirano.
Como tarea para el hogar, les dejo la inquietud de buscar una foto de "El Pinguino".



Gaucho Man
el denodado