sábado, 30 de agosto de 2014

blue bird 1933 - gaucho models 1/43

COMO PARA DISIMULAR MI CRISIS DE AUSENCIA,
RECICLO UN VIEJO POST, QUE APENAS TUVO VISITAS EN AQUEL MOMENTO
QUE YO ERA UN TOTAL PRIMERIZO EN ESTAS CUESTIONES BLOGUERAS


Sir Malcom Campbell estuvo rompiendo records de velocidad entre los años 20 y 30.
El hombre manejó autos espectaculares, les comparto el que me gustó a mi.
El modelo es de 1933, más de 250 millas por hora.
Motor de aviación Rolls-Royce Type R Schneider Trophy, V12 de 36,582cc , con turbo compresor centrífugo, 2,500 bhp a 3,200rpm

Observen el tamaño del bólido.



Las corridas eran en una playa al lado del mar, piensen que en estos tiempos no había casco ni jaula antivuelco ni nada que se le parezca.


El auto me resultó monstruoso, por lo que quise hacer uno para mi consumo particular.
Los invito a sufrir algunas fotos del proceso.
Primero el plano, hecho a partir de todas las fotos que pude encontrar en la web.



Acá tienen el gusanito inicial.



De a poco el gusanito se transforma en crisalida.



Y acá llega la mariposa.



Volvemos a la mariposa.



La primera impresión es que es grande, grande y pesado.


No entraba en las fotos, por eso tantas vistas verticales.


El paseo obligatorio por algunos detalles.





 
 

Fueron cuatro meses de trabajo para hacerlo.



Como ven, es largo, no cabe en ninguna foto de cerca.






Los detalles más controvertidos son los escapes, que no quedaron tan regulares como hubiera querido.



Y las ruedas. Piensen que cada rueda está hecha con tres partes de cartón, una moneda, una arandela metálica y una taza de papel, además de mucho enduido.


Ya les dije que era grandote, observen la comparación con un Bentley.



 


That's All Folks!



Gaucho Man
el inefable

sábado, 23 de agosto de 2014

bugatti type 57sc atlantique - brumm 1/43

COMO HABRAN PODIDO APRECIAR, ESTOY EN UNA CRISIS DE CREATIVIDAD, EMPEORADA CON UN TEMA DE TIEMPOS, TEMAS PERSONALES Y FALTA DE AUTITOS.
POR TAL MOTIVO, Y PARA SALVAR EL ESPACIO, ECHO MANO A UN RECURSO POCO HONROSO.
ESTE POST FUE ESCRITO Y PUBLICADO EN EL BLOG DEL CABO REYES, QUE CASUALMENTE ESTA TEMPORARIAMENTE SILENCIADO.
PIDO DISCULPAS POR EL RECURSO, PERO YA SABEMOS QUE
THE SHOW MUST GO ON!



Cuando uno es un artista como el Señor Ettore Bugatti es  más fácil hacer autos como este.
Arte y tecnología, de la mano, los dos compitiendo por el protagonismo.


Uno ve el auto tan terminado y dice "es tan fácil que hasta yo puedo hacerlo".
Pero le aseguro que era un trabajo para iniciados.
De veras le garanto que aún hoy en día los ingenieros se maravillan de ver cómo hacía Bugatti para lograr soluciones que aunaran la estética con la funcionalidad.


Y qué funcionalidad!
Cada trazo de cada pieza obedecía a un criterio estético, llegando al extremo de que un cigüeñal o una crapodina ameritaban un lugar en el Museo de Arte de New York.
Será por eso que cotizan en la bolsa, compitiendo con otras obras de arte más tradicionales.

Adentrándose dentro de la historia de la automocíon, seguramente hay más cupés de este estilo.
Y algunas que hasta llegaron primero.
En realidad fue una moda y hubo muchos carroceros europeos que decoraron sus diseños con soluciones similares.
Pero este luce como si fuera el primero.
Los trazos primarios, el diseño primigenio.


Esa aleta dorsal que transcurre a lo largo de la carrocería, dividiendo la simetría, en realidad era una costura que unía los dos perfiles, y no sólo se aprecian en la carrocería, sino también en los guardabarros.


Hablando del autito, les comento que hoy en día hay reproducciones mejores y más caras o más baratas, pero seguro que no tienen tanto amor encima.
CMC, Western Models, Ixo, Rio, Auto Art y hasta Bburago tienen sus propias versiones de este fenómeno.
El modelo de Brumm, a esta altura es casí una antigüedad.
Es una copia optimista de un original maravilloso.


Tan optimista como este post tratando de imitar un estilo cordobés.
Tan optimista como un escritor aficcionado tratando de mimetizar sus frases con las de un poeta.
A veces sale mejor, a veces sale peor.
Y a veces no sale.
Al menos zafo la acusación de plagio.

Ahora sí, nos vamos?


Magnificent Bugatti!




Gaucho Man
el cordobés

lunes, 11 de agosto de 2014

berta tornado - ambrosio 1/43




EL SEÑOR DE LOS AUTITOS



Cononcí a Gustavo Ambrosio hace unos cinco años.
Yo andaba por la vida suelto, buscando desesperadamente un Trueno Naranja y de alguna manera conseguí contactarlo.
Con palabras emocionadas le comenté que estaba haciendo mi propio Trueno de madera pero que el trabajo venía mal, con más aspecto de tubérculo que de autito.
De entrada, así por teléfono y sin conocerme, el chango me ofreció calcos, ruedas y otros accesorios.

 

Cuando le dije que quería comprarle modelos, me puso en lista de espera.
Es que Ambrosio trabaja mucho, tiene clientes que le encargan muchos autos y trabaja en casi exclusiva para ellos.



"Hago un auto por día y no puedo perder un sólo día de trabajo" cuenta.
Luego de cinco años y varios modelos de su factura en mi repisa, puedo decir que tengo una relación que excede lo esperable para un proveedor-cliente.
Gustavo me ha compartido su casa, su taller, sus modelos, sus inquietudes.



LA CARABINA DE AMBROSIO

Les quiero compartir la gran impresión que me causó conocer el taller de Ambrosio.
El hombre trabaja en un espacio muy reducido, resulta increíble que en tan poco espacio haya podido desarrollar y producir tantos modelos.
Es una pieza que tiene dos por tres metros, en la cual guarda su colección de autitos, biblioteca, herramientas, pinturas, compresor, matrices, modelos en proceso, piezas y piecitas.



La clave para que nada explote y que todo funcione bien es el orden.
Con rigor prusiano, Ambrosio tiene todo clasificado, ordenado, rotulado.
Cada modelo desarrollado tiene una caja que contiene todas las matrices, partes moldeadas (en resina o metal), modelos en proceso, calcos específicos, etc.
También tiene otras cajas con mil divisiones, de las que usaban los relojeros, con piecitas (espejos retrovisores, llantas, picaportes, volantes, palancas de cambios, escapes y un largo etcétera).



Ese pequeño taller ya despertó mi admiración incondicional a Ambrosio.



El hombre produce sus modelos a partir de componentes que él también fabrica.
Es decir que antes que producir autos, él fabrica kits de componentes.
Como si fabricara kits de Heller.
Con precisión de cirujano.



Ambrosio se entusiasma y habla con pasion de autos, carreras, corredores, autitos, del mercado, desnudando el negocio con transparencia a prueba de malpensados.


EL GRAN BERTA

Como todos, Ambrosio tiene un fetiche.
El fetiche de Ambrosio se llama Berta.
Para los que no saben o no recuerdan, les comento que el Berta es un orgullo argentino, ya le voy a dedicar un post a la historia de ese fenómeno.
Por el momento, les adelanto que fue un auto argentino que corrió con lo más selecto del SP internacional (Porsche, Alfa, Ferrari) y sorprendió a muchos que lo vieron correr sin poder creer que un auto argentino anduviera de esa manera.



Del autito hay un rato largo para hablar, desde los componentes motoriles que se ven de atrás y abajo, suspensión, tensores, escapes, motor y ese frasco que no tengo idea de lo que llevaba.
Por arriba se ven unos deflectores cromados, uno trasero y dos en los guardabarros delanteros.
El espejito y las barras antivuelco son otro acierto.
La mirada se pierde en el habitáculo, el tablero con volante, palanca de cambios y relojitos.
Aunque no logré que salgan en ninguna foto, les aseguro que el auto tiene hasta los pedales.
Las ruedas son maravillosas, igual que el motor que se ve por arriba.



Si quieren ver más modelos, les dejo el link de Gustavo Ambrosio.
No dejen de verlo, no se van a arrepentir.


That's All Folks!


Gaucho Man
el indolente


lunes, 4 de agosto de 2014

morgan aero 1933 - gauchito models 1/43




Como saben, tengo un vástago de once años que esta haciendo sus primeros pasos en el modelismo.



El tipo no le hace asco a nada, se anima con armas, tanques, aviones, locomotoras, autos o lo que sea.
Trabaja cartón, madera, enduido, masilla, metal y cualquier cosa que se le cruce.

 

Hace unos días cumplí mis primeros 51 años y el pibe me agasajó con un trabajo de su puño y letra.

 

Como ya se habrán percatado los más avispados, se trata de un triciclo Morgan.



El Gaucho Boy solo buscó fotos, medidas, hizo planos, eligió materiales y puso manos a la obra, yo sólo colaboré con la pintura y algunos asesoramientos técnicos menores.



Pero el trabajo groso es de él, me llena de orgullo que el pibe haga esos trabajos a los once, no puedo imaginar donde va a estar a los 52, sobre todo con las impresoras 3D hogareñas que se vienen.



Miren el modelo y piensen que tiene 7 centímetros de largo.



Si lo miran de cerca se encuentran con detalles impensados.
Por ejemplo los escapes que terminan "en corneta aplastada" y hasta una ligera mancha de humo negro sobre los laterales colorados.
O las luces de strass a los costados de los cilindros.
El volante, hecho a mano por él mismo.
un interior con tablero, palanca de cambios y hasta un reposa pie para el acompañante.
Del motor no les hablo nada porque está todo a la vista,
excepto los resortes de suspensión solidarios a cada rueda.

 

Los guardabarros le jugaron una mala pasada, por lo que nos tenemos que contentar con ruedas "naked", me hubiera gustado ver cómo hacía el Gaucho Boy para resolver ese tema.
Hablando de ruedas, son un regalo que me hizo un amigo hace un tiempo.

 

Hasta el packaging es hecho, y quiero destacar un sistema de cierre que le hizo a la caja, similar al envase de unos caramelitos de venta libre, que no se ven en la foto.



That's All Folks!


Gaucho Man
el desavenido