viernes, 26 de febrero de 2016

checker taxi - altaya 1/43






Recuerdo un encuentro de coleccionistas, allá por 2006, cruzando un par de palabras con un chango que parecía estar tan al pedo como yo.
La pregunta de rigor, como para romper el hielo, qué coleccionaba cada uno.
El tipo entrecerró los ojos y con voz de coleccionista experto, aplomado, me contestó.
"Colecciono taxis".



Imaginé al tipo saliendo de cacería a buscar exclusivamente taxis, comprando autitos y personalizándolos por su cuenta, imaginé una vitrina llena de Ditellas, Conosures, Falcons y otros modelos negros con techo amarillo, algunos tallados en jabón o tiza, con sus propias manos.
O con sus propios dientes.



Miré al tipo con envidia, lo imaginé como un viejo lobo de mar, el homo coleccionistus en estado puro, algo así como SuperColeccionistaMan, delante mío.




SERÁS LO QUE DEBAS SER O COLECCIONARÁS AUTITOS

Al día siguiente, supe de la enciclopedia de taxis, entendí "la colección" de mi coleccionista favorito,
y me sentí un pelotudo.
Fue terrible.

Luego de la colección de taxis vino la de rally, la de autos de ensueño, la de queridos autos y hoy ya nadie se acuerda de los taxis.



La reflexión obligada es que nos decimos libres y confiamos en nuestro albedrío pero siempre terminamos comprando lo que ofrece el mercado,
y al final, nuestras colecciones dependen de lo que deciden unos señores del marketing que ni siquiera han visitado nuestras vitrinas.
Estamos tristemente condenados a la ignominia.




QUE ES LO QUE HACE UN TAXISTA SEDUCIENDO A ARJONA?

Suframos el modelo.
Las líneas son perfectas, copian cada aspecto y -por sobre todo- el espíritu atemporal del Checker, aunque quizás me resulta un tanto pequeño.
Las objeciones son comunes a todos los modelos de coleccionable: luces que permiten ver el encastre del inserto, cromados de llantas, parrilla y guardabarros demasiado brillantes.



Lo que es perfecto y se roba el protagonismo es la parte gráfica. Las guardas en damero son una maravilla.
Vale el comentario para otras gráficas con el concesionario y tarifas del servicio.
Completan algunos bordes de ventanas en gris aluminio y negro en parabrisas y luneta.



Punto a favor para las patentes, que agregan carácter al modelo.



Ahora sí, se va el taxi.



That's All Folks!



Gaucho Man
el indigente





lunes, 22 de febrero de 2016

mercedes benz o 3500 - minichamps 1/43






EL ULTIMO DINOSAURIO

La historia arranca en mis primeros tiempos de coleccionista, a principios de los noventa.
Yo venía embalado y queriendo tener TODOS los autitos del mundo.‎
Como en todo comienzo, los recursos escaseaban, sobre todo considerando la desmesurada magnitud del objetivo (no se hablaba de colecciones temáticas, es decir que TODO era TODO).



En tal sentido, ya sabía que algunos autitos serian comprados y otros deberían ser home made. Como siempre, a la hora de encarar un autito, el ingrediente más difícil de conseguir era la información (planos, cotas o, fotos).

Recuerden por ejemplo mi Viper Gaucho que adolece de unas salidas de aire en el capot, simplemente porque en las tres o cuatro fotos que logré  reunir, no había ninguna que muestre tal detalle. 

Así las cosas, yo circulaba por la vida provisto de una cinta métrica y elementos para anotar cotas o hasta hacer algún modesto croquis de campaña de cualquier cosa con ruedas que se me cruzará.
El reportaje debía contener la información suficiente como para plasmar un plano que pueda ser llevado luego a 3D en escala 1/43.
La idea era reunir información, aunque no tuviera puta idea de cómo o cuándo encararía cada proyecto.





Más adelante, circa 1999, conseguí  una cámara de fotos electrónica marca Casio que hoy arrancaría sonrisas piadosas pero en ese momento era lo mas moderno que existía en estas pampas alejadas de la mano de Dios.‎
Esta cámara se íntegró a mi mochila de campaña y también me acompañaba a todas partes.
De este modo, cualquier periplo se transformaba en un safari fotográfico, he llegado a gastar más de cincuenta fotos en algunos modelos que el camino me puso por delante.



Yo guardaba mis dossiers en formato Powerpoint, incluyendo mis anotaciones de campo.
Y acá empieza lo que quería contarles.



Una noche, en la calle Alsina de Quilmes mi viejo Citroen se topó con un Mercedes OH 3500, devenido en furgón por esas cuestiones de mercado y necesidades.
No obstante, era un auténtico sobreviviente de la camada importada en tiempos de Perón para uso ministerial, si hasta conservaba rastros del color celeste característico de esa camada.



Les comparto las fotos, esperando poder transmitir la sensación que emanaba del viejo colectivo.
Las fotos reemplazan al recuerdo, el grano grueso y la oscuridad hicieron la visión más dramática aún.



Era un monumento megalítico, tallado en roca basáltica, un viejo dinosaurio extinguido millones de años antes que el primer hombre pusiera sus pies en el planeta.
Un sobreviviente, arrastrándose en una ciudad ajena, de otro tiempo.



Hice mi reportaje como pude, en la foto mayor ven un intento de vista panorámica que me hubiera ahorrado gran parte del plano.‎



Al final el proyecto murió antes de empezar porque conseguí este fabuloso trabajo de Minichamps.




LA ESTRELLA DE JURASIC PARK

El modelo tiene escala declarada 1/43 pero en la vitrina, donde mueren las palabras, se ve pequeño al lado de los 1/43 certificados y sorprendentemente alineado con los 1/50.



De todos modos, hace rato que dejé el purismo escalar de lado.
El modelo vale sus kilates pese a la duda de la escala.



Pese a las dudas escalares, el modelo impresiona por su volúmen, aunque también sorprende con los detalles.
Empezando poa arriba, encontramos un techo de lona gris "retirable"
El techo retirado deja a la vista un interior muy esmerado, con cada asiento provisto de su fierro para agarrarse, acá se ven los mismos por delante.



Otro detalle agradecible es el portaquipaje superior con su escalerita.



Tal vez, el único defecto del modelo sea la profusión de cromados, demasiado brillantes, tanto en esta escalerita, el portaequipaje, las llantas o la parrilla delantera.



Acá abajo se ve también la parrilla, demasiado brillante.



Y más detalles: las luces adicionales, los retrovisores y los gálibos.
Acá abajo se aprecia también el picaporte y las baguetas laterales, también cromadas.



Lo mejor que tiene son las bandejas portaequiájes hechas en metal fotograbado.
Minichamps no podía dejar de mostrar este fantástico detalle.
Y yo tampoco.



El modelo rescata el espíritu dinosáurico del bus original.
Sólo me hubiera gustado tenerlo en los colores ministeriales.





That's All Folks!



Gaucho Man
el peronista




sábado, 13 de febrero de 2016

el especial de los viernes: dodge viper






Allá por los noventas, Chrysler era una marca del montón y nadie daba un centavo por ella.
La sorpresa fue cuando decidieron echar mano a la tradición y desarrollaron un concept que rescataba el espíritu roadster de Ford (¡?).
En tal sentido, contrataron a Carol Shelby como asesor técnico, quien tampoco tuvo reparos en objetar que los tradicionales Cobras habían tenido una tradicional motorización de Ford y no de Chrysler.
En cualquier caso, imagino que la participación de Shelby fue apenas testimonial y para algunas fotos que dieron publicidad a Dodge y a Carol.





La idea era construir un roadster en torno a un motor V10 que en otras versiones propulsaba camiones y camionetas.
Ese argumento también quedó sólo para la publicidad, porque en la práctica, el motor se rehizo por completo y el fierro bajo el capot de los deportivos no tiene nada que ver con el que portan los camiones..





El prototipo color rojo, ya tenía el aspecto básico de la versión RT/10, aunque no tenía el arco anti vuelco que luego fue característico de la versión cabrio.





En un tiempo que todos los constructores apostaban al motor central, todas las asistencias electrónicas disponibles, turbo y otras delicadezas, el Viper no tenia ni siquiera picaportes en las puertas.
La lista de accesorios incluía no aire acondicionado, no stereo, no nada.





Así las cosas, teníamos un prototipo con motor V10 delantero, el padrinazgo de Shelby y la intención tantas veces postergada de reemplazar al Cobra.
Todo esto terminó catapultando al Viper al top ten de deportivos.
Como también pasó con el Corvette y otros luego del roadster vino el coupe, llamado GTS.
El coupe era un producto más refinado en términos de confort (ahora con aire acondicionado), de rigidez de chasis, y por sobre todo, en aerodinámica porque parece que los primeros diseños tenían una alarmante tendencia a salir volando cuando circulaban a más de 250 por hora.

BBURAGO DE PUÑO Y LETRA

Los primeros modelos son de Bburago, seguramente los reconocieron fácilmente por las ruedas.
La ejecución es casi irreprochable, sobre todo si consideramos los límites de la juguetosidad.
El interior se puede mejorar con pinceladas, iguál que las luces traseras.
Por lo demás, ambos modelos lucen similar decoración, y podemos asegurar que las diferencias están a partir del limpiaparabrisas para atrás.
Quizás en la realidad haya más diferencias pero en los modelos no son tan notorias.




EL PLATO FUERTE



Por suerte, no todo es Bburago en la vida.
El Viper también fue replicado por Universal Hobbies, quizás antes que se dedicaran a los tractores.
Tuve la delicadeza de no comparar al modelo italiano con el de UH, me pareció que era injusto para con Bburago.



Es que el modelo de UH se ve más musculoso que el italiano.
Parecen dos autos diferentes.


Más allá del tema formas y proporciones, el UH gana en el apartado "racing".
En efecto, la verdadera estrella en el UH es su minuciosa preparación que no se limita a un juego de calcos deportivos.


El Viper de competición tiene tomas de aire para enfriar el habitáculo, los frenos traseros, una ventana trasera con canalizaciones, una antena casi invisible sobre el techo.
Los limpiaparabrisas también son macanudos.
Quizás las llantas no se ven tan espectaculares pero podemos disculparlas pensando que es un modelo de hace casi diez años.


También tiene insertos para las luces traseras y delanteras, la tapa del tanque de nafta y hasta un modesto detalle de los bajos que tanto le gustan a Antonio.



Otro aspecto interesante del UH son las branquias con agujero, se ve que hay algo por allá adentro.



El UH está dos colores: blanco y azul.
Como se imaginarán, el azul es exactamente igual al blanco pero cambia el color.




NO HAY DOS SIN CUATRO

Otra empresa que se aventuró con el Viper fue Altaya.
Muy similar en medidas y proporciones al UH, aunque menos sinuoso en tomas de aire o antenajes.



El Altaya tiene a favor y destaca por las luces delanteras amarillas, además de un par de faroles adicionales encastrados en la arista de la trompa.



Acá una vista del terceto.
Como dije antes, me abstengo de incluir a Bburago en estas comparaciones.



En este trío se aprecian las formas del Altaya bien en sintonía con los UH.






EL VIPER GAUCHO

Piensen en 1992, con un Gaucho joven que quería tener todos los autos del mundo.
Piensen en la carencia de esos años, que por políticas o economías, nacionales o personales, era imposible pensar en un coleccionable sólo para canibalizarle las ruedas.
Sin experiencia, sin materiales, con muy poca data pero muchas ganas de hacer cosas.



Así surgió este modelo imperdonable, tomado de una foto o quizás de dos.
Las ruedas tomadas de algún pull back chinazo y el parabrisas de algún otro estrellado (en esa época no me animaba a enfrentar transparentes vírgenes).



Los asientos también fueron cedidos, es decir que el verdadero trabajo estuvo en la carrocería y en las toscas pinceladas.
Espero sepan perdonar el pecado cometido.
Yo vengo perdonándome desde hace varios años.
Es que tampoco me queda otro remedio.



That's All Folks!



Gaucho Man
el incólumne