lunes, 22 de septiembre de 2014

el especial de los viernes: renault 4





Uno de los pecados que todavía me avergüenzan tuvo su punto de partida en este modesto utilitario.
Para entender la historia del pecado avergonzante hay que entender algo de la historia del auto.

 

El R4 tiene suspensión trasera independiente similar a la del 2CV aunque por alguna desconocida cuestión técnica, la distancia entre ejes izquierda es diferente de la derecha.

 

En aquel momento yo estaba recientemente separado de mi ex-mujer (que Dios la acompañe y le de todo lo que yo no le pude dar) y ella estaba formalizando con un chango al que mi dolor me impedía juzgar imparcialmente.

 

Para entonces, yo tenía un modesto 2CV y este chango estaba estrenando un R4 recién reparado y pintado por su mejor amigo.
El R4 brillaba hasta el cenicero y yo estaba muy resentido porque además de seducir a mi mujer, el tipo tenía un auto más lindo que mi humilde citrógeno.

 

Cuando me mostró el R4 yo lo miré y con todo mi odio le dije "de pintura está lindo, pero lo veo torcido".
El muchacho me dijo "torcido? Imposible! Me lo eligió mi amigo el chapista, estaba un poco caído de pintura y lo pintó para mí, ves qué lindo que quedó?".
Yo volví a mirarlo diciendo "quizás tuvo que pintarlo para tapar una piña, yo lo veo torcido... Dejame hacer una prueba"

 

Agarré un palito del piso y medí la distancia entre ejes de un lado "palito palito palito palito, de este lado tiene cuatro palitos" y del otro "de este lado son cuatro palitos y tres dedos! Es mucha diferencia! tiene el chasis torcido, muy grosa debió ser la piña para torcer el chasis de este modo"
A todo esto el tipo estaba color verde y le salia espuma violeta por las orejas, no sabía si llorar, maldecir a su amigo o ir a estrangularlo.

 

No volví a ver al chango, sé que actualmente vive feliz con ella y supe que cambió el R4 por un Peugeot 505, mucho mejor auto.
Una lástima porque el R4 estaba verdaderamente lindo.

De los autitos hay poco que decir: el bordó es un Solido, creo que más o menos noventoso y el blanco es un Bburago de esta década.
El bordó tiene todo lo que debe tener un autito, ni más ni menos.
El blanco es más esquemático y tiene redondeces imperdonables pero sirve como excusa para aplaudir a Bburago por hacer un auto terrenal (no sólo de lamborghinis vive el pueblo) y hasta dejar de lado sus usuales ruedas gordotas.




That's All Folks!



Gaucho Man
el ubicuo


sábado, 13 de septiembre de 2014

gaucho trabajando




PROLOGO PARA UN EPILOGO

Para todas las cosas hay al menos dos formas: una fácil y otra difícil.
Por alguna razón escondida en mi ADN, siempre intento resolver todo por el camino difícil.
Mil intentos y pocos logros dan fe de mi obtusa trayectoria.



El diecast y este blog no son ajenos a éste fenómeno.
No por nada, siempre busqué formas alternativas para mis presentacioness, al punto que muchos lectores y amigos me preguntaron varias veces por qué no me dedicada a escribir sólo de autitos.
"Porque es más fácil" o "porque eso hacen todos" debieron ser las respuestas.
Hasta un modesto párrafo podía pasar dos semanas o más siendo revisado.
Otras veces era al revés, el texto salía crudo y lamentablemente, se notaba.




CRONICA DE UN FINAL ANUNCIADO

Los más avispados habrán notado el silencio de radio en este espacio. Es cierto que vengo en retirada.
No me resigno a la ausencia, pero por el momento no tengo alternativa.


 
Podría echar la culpa al gobierno y la escasez de autitos en nuestro escuálido mercado, también a una delicada situación familiar que viene complicando mi existencia, pero la verdad es que tengo la cabeza en otras cosas y se hace difícil encontrar el momento y la concentración necesaria.




CHICOS, NO HAGAN ESTO EN SUS CASAS

Aparte de todo eso, estoy transitando un proyecto muy ambicioso que me está costando más tiempo de lo que creí al principio, les mando algunas fotos borrosas como prueba de mis desvelos.




Es una vuela a las raíces, un repaso a nuestra rica historia vernácula, todos modelos prácticamente inconseguibles sin tener que dejar córneas o riñones a cambio.



Lamentablemente los resultados se alejan de mis expectativas a medida que el final se acerca (y todavía falta tanto!).
Pero no se preocupen, como tantas otras veces, voy a ser cómplice de mi mismo para perdonar mis inofensivos pecados.



Esperemos que me salgan lindos y rápido, es una de las condiciones para volver a este espacio: tener de que hablar.

 

Hasta pronto.



Gaucho Man
el abnegado