sábado, 8 de septiembre de 2018

votaciones varias






MI PASADO ME CONDENA

Pese a los años de permanencia, el TC arrastra una maldición intrínseca a su propia naturaleza.
TC significa Turismo Carretera, es decir la extrapolación del acto de salir con el auto a recorrer kilómetros desplazándose desde un punto A hacia un punto B.
Esta tradición movió a mucha gente apasionada que seguía estas carreras por la radio y/o esperaban en un puesto en la ruta para ver pasar los autos envueltos en una nube de polvo.
Cuando el TC fue confinado a.los autódromos, hubo muchas quejas de los fans ortodoxos, que preferían el espectáculo crudo al pie de la vaca (con polvo y todo eso).
Mientras las hordas discutían si el autódromo era mejor que la pista, pasaron como cincuenta años y nadie pensó en renovar el parque automotor.
Se avanzó mucho en seguridad pero el espectáculo perdió la fresca autenticidad que lo hiciera famoso setenta años antes.
Hoy en día los autos emulan los NASCAR, con un chasis genérico y apenas conservan el techo del auto al que resemblan.


HAGAN JUEGO SEÑORES!

Por su parte, la hinchada está descontenta y se gastan hectolitros de saliva en buscar una solución que devuelva la pasión perdida.
Algunos pretenden volver a las rutas, en cupecitas o autos modernos. Lo difícil es conseguir cupecitas en 2018, las pocas que hay cotizan muy alto. 
Y si es por correr en ruta con autos modernas, ya existe una disciplina llamada Rally que cumple con esa condición.
Los otrora "compactos", léase Falcon, Chevy, Dodge y Torino también tienen sus fans que quieren reimplementar los autos con cascos y mecánicas originales, sea en pista o carretera, aunque cada vez resulta más difícil conseguir uno de esos bichos que pueda usarse o prepararse para correr.
Buscando modernizar este concepto “compacto” algunos quieren ver correr los Mustang, Camaro o Charger de nueva concepción. El Mustang reemplazaría a los Falcon, y así sucesivamente, aunque los fans del Torino se quejan porque actualmente no hay ningún auto que se pueda considerar como sucesor del Torino.
También estamos los que añoramos el TC-SP con esos autos que desafiaban la creatividad, cada uno interpretando la aerodinamia del verbo "correr"en forma distinta.
Otros tienen ideas más modernas y piensan el planteo “NASCAR”, aunque esto se mezcla con la discusión de motores: motor único genérico o un motor por cada marca?
Cuando van por acá siempre aparece alguno que grita "Ford Fierro carajo, los del Chivo se la comen!" (o viceversa), la discusión se va al carajo y generalmente terminan a las patadas.

Pero más allá del calor de las discusiones, 
uno se pregunta cuántos son? 
cuál es la cantidad de gente dispuesta a bancar una opción u otra?

Para sacarme la duda, quise cerrar una idea de la cantidad de fans que tiene cada opción y organicé una encuesta en un grupo de TC vintage, conformado por gente mayor, todos muy ortodoxos.
A tal efecto usé en la herramienta de la votación que ofrece el FB, una forma as
éptica de contar las opiniones de cada uno sin lugar para las discusiones.
Parece ser que mi iniciativa les cayó mal y me sacaron a patadas. 
De todos modos, antes de borrar la encuesta, tras una noche de votación, los resultados eran los siguientes:



Luego fui con la misma encuesta a un grupo de coleccionista de la enciclopedia de autitos de TC, donde fueron más receptivos y estuvieron muy felices de votar.
Hay que aclarar que este grupo está integrado por gente más joven que el anterior, con estos resultados:



Sin analizar demasiado vemos que en ambos casos, y pese a la diferencia de edad, la multitud se decantó por la misma opción: "Chevy, Falcon, etc en ruta".
Es decir que la multitud soberana clama por los compactos!
Claman por los Falcon, Chevy, Dodge y Torino que ya corrían en 1970.

Oh casualidad! es un cuadro similar al que había en los sesenta, cuando las huestes rechazaban a los compactos y añoraban las cupecitas que venían corriendo desde hacía treinta años.

Es que los argentinos somos nostalgia y siempre opinamos que todo tiempo pasado fue mejor.
Nadie quiere cambiar, pero cuando el presente se estanca nos quejamos.


En tal sentido, rescato otra encuesta que no hice yo, pero resulta igualmente válida.
Acá preguntaban en el grupo de coleccionistas, cuál fue la década favorita.
Recordemos que los respondientes son coleccionistas, es decir tipos relativamente jóvenes, los viejos del mañana.



En esta encuesta aplauden la década del noventa.
Por lo que pude averiguar, en estos años hubo varias carreras de pista, es decir que de alguna manera el resultado de esta encuesta por décadas coincide con lo definido en las otras encuestas.


COROLARIO INNECESARIO

Es decir que la muchachada quiere carreras en ruta de Falcon, Chevy (quiero decir autos originales, no los NASCAR que corren hoy) y todo eso con motores originales (hoy corren con un motor monomarca).
Lamentablemente no abundan los autos originales y la fabricación nueva de modelos discontinuados hace veinte años se ve muy poco probable, aunque he conversado con algunas personas que aseguran que es factible.

Es decir que tenemos una categoría que muestra un año 2018 y un público que añora los noventas, me pregunto cuánto tiempo puede durar esta situación.

Entiendo que estas discusiones sobre las ventajas de la modernidad o los tiempos pretéritos se llevan a cabo en otros lugares y referidos a otras categorías.
El advenimiento de nuevas tecnologías (asistencia electrónica, motores híbridos, motores eléctricos) continuamente dispara quejas y debates.


En cualquier caso es claro que el automovilismo como lo conocemos tiende a desaparecer para convertirse en otra cosa que aún no hemos medido.

Señores, declaro abierto al debate.




That's All Foks!



Gaucho Man
el estadista