viernes, 12 de enero de 2018

una cuestiòn de altura





UNA CUESTIÓN DE ALTURA

Siempre me interesaron los autos en el sentido de la palabra, diseño y detalles técnicos acaparaban toda mi atención.
Por este motivo, cuando decidí abocarme a los SP nacionales, habiendo llegado cincuenta años tarde, atento a la complejidad de reconstruir la historia en diferido, mi idea fue adentrarme en los autos y dejar de lado corredores, carreras u otros detalles.



MAL DE ALTURA

La historia de hoy surge cuando analizaba los modelos de esos años.
Las siluetas más hermosas (Chelco, Huayra, por citar un par de ejemplos) se caracterizan por la altura excesiva, claramente màs de lo necesario.
Si bien esta altura les daba un carácter único entre todos los SP del mundo, hay que decir que en algunos casos el modelo quedaba estéticamente desventajado.
Yo sabía que estos diseños están signados por el reglamento que establecía una altura mínima de 125cm.



Lo que no sabía y no podía entender era el espíritu de este reglamento, es decir qué es lo que se buscaba exigiendo altura mínima.
Desde el punto de vista del diseño, la referencia es el Ford GT40, que medía un metro y era casi contemporáneo de nuestro SP.
Es decir que un metro de alto basta para meter auto, motor, piloto y cumplir requerimientos de seguridad, ergonomía y todo lo demás.
Comparando 100cm del GT40 versus 125cm de nuestro reglamento hay apenas 25cm de diferencia.
Imaginé que el reglamento de SP derivaba del reglamento de TC y el de TC estaba hecho pensando en la altura mínima de las cupecitas o el parque de compactos.



Haciendo la consulta en un grupo de FB alguno apostó por la visión del piloto, la ergonomía o el confort del piloto.
Hasta que alguien sugirió "Preguntale a Ugo Garibotti".
Yo conocía a Garibotti de un reportaje en la revista Ruedas Clásicas; el hombre es ingeniero y diseñó algún SP y algún otro auto de nuestras calles.
Francamente no me sentía en condiciones de contactarlo por una duda tan elemental como la altura mínima de los SP.
Pese a mi reticencia, alguno lo invocó -FB mediante- y apareció Ugo en el debate.



LA ALTURA DE LOS ACONTECIMIENTOS

El hombre tiene 80 primaveras y como diría Fontanarrosa, tiene la humildad de los grandes, me sorprendió la disposición y amabilidad puesta en explicar no sólo los motivos centrales sino el encuadre que motivó dichos motivos.
Abajo sus palabras.

En sus comienzos, la categoría SP contaba con pocos autos y había que integrarlos al parque de TC.
La Comisión Deportiva que reglamentaba la actividad, entendía que los SP tenían mucha ventaja y no era justo que los SP “invitados” fuesen ganadores o tuvieran tanta ventaja sobre los TC (que eran la categoría que movía màs público). 
Se pretendía con el reglamento atenuar esas probables ventajas.
Detener el progreso es imposible y las limitaciones reglamentarias siempre generaron diferencias y errores que no implicaban mala intención, sino que buscaban un equilibrio técnico que solía culminar en adefesios e incongruencias.



Hasta acá, el Señor Garibotti.
Quiero destacar su apertura para responder sobre este tema y otros varios que permitieran entender no sòlo el fenómeno, sino su entorno temporal.



Resumiendo:
Como había pocos SP, para evitar carreras de ocho autos, se decidió hacerlos correr en las mismas carreras que los TC.
El TC era la categoría reina, que movía màs público.
Pero los SP andaban màs rápido que los TC.
Para evitar que los SP le pasen el trapo a los TC, había que penalizarlos de alguna manera.
La penalizaciòn fue elevar la altura de los SP, generando una mayor carga aerodinámica.

Luego vendrían nuevos reglamentos que bajarían esta altura, y hasta permitirían autos sin techo,
pero eso es otro tema para otro momento.







That's All Folks!




Gaucho Man
el indeciso