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miércoles, 19 de febrero de 2020

andino gt - inolvidables salvat 1/43






EL SUBPRODUCTO

Hoy les presento otro subproducto de los años felices del SP.
Después del tsunami de las carreras, la primera ola fue de fabricantes de autos de competición, pero la segunda ola fue de autos civiles basados en los autos de competición, o al menos conteniendo las experiencias recogidas en tanta carrera.
Parece ser que también se especulaba con una futura categoría de Gran Turismo Argentino, aunque por lo visto, nunca prosperó.



Luis Varela era un joven entusiasmado con la movida, que aplicando sentido común dedujo que un sport nacional debía tener componentes de auto nacional, y así diseñó el Andino, que aparte de su grácil carrocería, tenía mayoría de piezas de Renault Dauphine.
Con el diseño y una maqueta bajo el brazo se paseó por Renault buscando apoyo oficial para el proyecto y finalmente terminó fabricando los autos con un agenciero de 9 de Julio.
El primer prototipo fue presentado en 1967.



El fenómeno fue desarrollado en torno a un chasis de viga central, como el Lotus Elan y otros deportivos. El motor también era oriundo de Renault Dauphine, un pequeño ingenio de 850 cc y mucho potencial, en sentido figurado y literal.



Se construyeron unas diez unidades de chapa y luego mudaron la construcción a otro espacio, cambiando el aluminio por fibra de vidrio. Esta nueva versión tenía motor de Renault 12 de 1400 cc y algunos cambios como ser los faroles con tulipa transparente o luces traseras más grandes.
En total se habla de unas 110 unidades vendidas, aunque muchas de ellas se vendieron como kits para armar.


EL SUBPRODUCTITO

El modelo de Salvat es una pequeña delicia que entra por los ojos, y más de un despistado pensará que es un Alfa o alguna otra belleza italiana.



Lamentablemente todas las fotos de internet lo muestran al auto real en ángulos delanteros y se hace difícil verificar la armonía del trabajo del chino de Salvat.
El modelo corresponde a la primera serie que tenía luces traseras de Torino. Hubo algunos con paragolpes delantero integrado al filo de la trompa, pero se ve que no es el caso.



El modelo empieza por delante y lo primero que se ven son las luces, sin la tulipa transparente que se instaló en la segunda versión.
Al costado se ve una diminuta luz de giro denotada con pintura.
He visto fotos de otros ejemplares con una luz de giro sobre la chapa de aluminio que contiene el farol, pero quizás fueran casos aislados.

El problema de replicar estos modelos fuera de serie y viejos, es que no hay demasiadas unidades disponibles. El editor toma como inspiración el primero que encuentra pero es imposible saber qué tan representativo es de la producción.



Más atrás empieza el parabrisas, coronado por un limpiaparabrisas único.
Una de las características más novedosas del Andino era su único limpiaparabrisas con brazo pantográfico, es decir con la escobilla sostenida por dos palitos articulados, de modo que la barrida era paralela en todo el recorrido. El chino de Salvat hizo un esfuerzo por replicar el paralelogramo, pero lo único que logró fue un brazo único de grosor exagerado.

Más atrás se ven dos espejos muy "racing" y una pequeña antenita.
Francamente no creo que ningún Andino en su tiempo haya tenido semejante antenita en el techo.



Las ventanas se ven muy bien.



El modelo de Salvat ostenta una luneta trasera transparente que deja ver una esquemática reproducción del motor monocromático (ya veré si puedo detallarlo un poco).



Por lo que pude ver, sólo las primeras unidades tuvieron esta solución tan transparente porque tenía una alarmante tendencia a desprenderse en curvas veloces.
Finalmente sacaron la luneta y la remplazaron con un capot de chapa.



Es decir que este modelo corresponde a las primeras unidades, quizás a un prototipo.

Para peor, la luneta tiene una importante luz en los costados, quizás fuera una salida de aire para evitar que la pieza transparente salga volando en la primera curva veloz.
De todos modos quédense tranquilos que en la mano ni se nota.

Mas atrás se ven dos grupos de ventilas, muy bien señaladas con oportunas tampografías.
El efecto se repite en el zócalo de la cola.




Completa el cuadro dos auténticas luces traseras de Torino y una patente que haría feliz al mismísimo Cabo Reyes.
Ah! y un escape negro, con agujerito pero sin pintura.


Las ruedas son una belleza que copian el estilo de las ruedas originales,
aunque creo que debieron ser un pelín más chicas.




Ya veo venir las huestes de neo-coleccinistas, quejándose por este modelo.
Podrán decir que es un modelo poco representativo, que no fue masivo o simplemente que "yo nunca lo vi en la calle".
A mi me simpatiza, me encanta y lo aplaudo de pie.







That's All Folks!




Gaucho Man
el inherente