viernes, 15 de junio de 2018

trueno naranja - enciclopedia tc 1/43






AL GRAN TRUENO ARGENTINO SALUD!

Es difícil explicar el sentimiento que despierta este fenómeno en el inconsciente colectivo.
Todos lo adoran, y buscan reconocerlo, y aunque estén mirando un McLaren de color similar, gritan "El Trueno Naranja!" con una sonrisa de oreja a oreja.

Quizás fuera el más espectacular, su línea, el color, rompieron e irrumpieron con todo lo que había antes; el día que salió a la pista, todos los otros autos fueron viejos.
Si bien clasificaba como TC, de alguna manera fue el primer SP. 
Seguro que fue el primero? No olvidemos al Prototipo Ford y a la Garrafa, que lo precedieron.



Hay cierta mística, quizás podemos decir que hacía falta un auto así y justo apareció éste.
También hay que dar algo del mérito al conductor Carlos Pairetti que sacó el auto campeón en 1968.
No acostumbro a detenerme en los corredores pero quizás haya que hacer una excepción.
Un periodista había bautizado a Pairetti "Il Matto" y luego el apodo fue adoptado por otros periodistas y el público en general.
En la lengua itálica, Matto significa "loco", aparentemente el hombre aceleraba donde la prudencia aconsejaba frenar.
Y ya se sabe que a la gente le gusta ese tipo de fenómenos que cabalgan al filo de la suerte, entre la magia y la imprudencia.




PRIMERAS IMPRESIONES 

En esta semana se puso a la venta el Trueno Naranja de TC, número nueve de la Enciclopedia de TC.
No me voy a detener en los detalles porque seguramente el Cabo y Cruiser los van a desglosar cabalmente.



Pero les quiero compartir mi experiencia.
Lo primero fue verificar el estado exterior y hay que decir que resulta inmejorable.
Yo hubiera preferido ruedas un poco más grandes (sobre todo más anchas) pero no es un tema que vaya a desvelar a nadie.
El capot también se ve demasiado naranjado, se echa de menos el dorsal sobre el costado derecho.



Lo siguiente fue mirar por dentro, hacía tiempo que no desarmaba un autito.
Hay que decir que estaba estrenando un destornillador de cabeza triangular que me facilitó la tarea de sacar autito de base y me animó a seguir buscando tornillos.



Mirando adentro, debo decir que también me sorprendí gratamente, sobre todo con el tratamiento de la cabina.
Lamentablemente el acabado casi monocromático y la poca generosidad de las ventanas van a privar a la mayoría de los mortales de este modesto espectáculo.
De todos modos, vislumbro muchos profetas del pincel haciendo maravillas para que tampoco puedan verse por esas ventanas miserables que tiene.




ANATOMÍA COMPARADA

Recordarán que hace un tiempo estuve haciendo un molde para clonar Truenos.
En tal sentido, decidí que este Trueno coleccionable era una excelente oportunidad para verificar las cotas del Trueno Gaucho.
La foto no miente, hay que decir que no estuve tan desubicado.
O el Trueno Gaucho está excelente o el chino matricero repitió los mismos errores que yo.



s arriba mencioné al Prototipo Ford y su fatídica historia como antecesor directo del Trueno.
Yo venía trabajando una versión Gaucha del Prototipo Ford, que también puse lado a lado para comparar proporciones y medidas (no tan mal como esperaba).



Como ven, el Gaucho Model era macizo para no complicarme la existencia con el interior y los transparentes.
Aunque sí me venía jugando con las luces, recuerden que las luces del Prototipo original tenían demasiada presencia como para ignorarlas.



Otra diferencia entre el Trueno y el Prototipo era la cola: el Prototipo era más angosto y no tenía el alerón con cola de pato.



Finalmente decidí hacer un collage en 3D.


PRECAUCIÓN: IMÁGENES CRUDAS, LA PERMANENCIA DE NIÑOS FRENTE A LA COMPUTADORA ES RESPONSABILIDAD DE LOS SEÑORES PADRES.


Torno, sierra, lima y removedor de pintura (no saqué fotos despintado).





Además de recortar la trompa del Trueno, debí recortar el alerón cola de pato y afinar la trasera.
Este es el punto más complejo, porque el Prototipo era tan angosto que dejaba ver parte de las ruedas.
Y el Trueno coleccionable no tiene mucho material para limar, todavía no sé cómo resolver ese punto.



Como comentario, les comparto un acercamiento de la unión (aún no empalmé las partes, no tengo mucha idea cómo empalmar metal con madera balsa).
La sorpresa fue el ajuste casi perfecto de las partes.
Insisto: o mi trabajo fue perfecto o el chino es tan inútil como yo.



El desafío está planteado, todo sea por tener un Prototipo Ford con interior y transparente.
Y único.
Hablando de único, seguramente alguno está derramando una lágrima por el Trueno recortado.
No se preocupen, tengo repuesto!






That's All Folks!



Gaucho Man
el autoayudado