martes, 10 de septiembre de 2019

proyecto torino - gaucho models 1/43





EL PATITO FEO


Hace ya unos veintisiete años, yo era un gaucho pobre que trataba de iniciarse en esto del coleccionismo, aunque en verdad ni sabía lo que quería o cómo buscarlo.
Como todos los que se inician, yo quería solamente, nada más que... TODO.
Lamentablemente mi economía era demasiado triste y apenas me permitía acceder a los modelos más humildes.



Así las cosas, al mismo tiempo que cabalgaba la ciudad a pie buscando respuestas a mi necesidad, iba pensando en cómo armar mis propios modelos.
En el universo de autitos (hay que decir que no era gran cosa, al menos visto con los ojos de hoy) se levantaba el Torino como primer fetiche.
Recordemos que en los tiempos anteriores a Salvat, el único Torino existente era el Buby, pero el precio lo hacía definitivamente incompatible con mi economía.



De alguna manera empecé este Torino de madera que no terminé nunca, quizas porque no me gustó el rumbo que iba tomando el resultado.
Piensen que así como no sabía nada de coleccionismo, tampoco sabía nada de autitos de madera.
En cualquier caso, el Torino se pasó veinte años en una caja, sólo lo saqué una vez para darle una mano de primer gris.
Pensé en sacarlo cuando salió el Torino de Salvat, mi idea era compararlo, al menos en proporciones, pero tampoco sucedió.





UN TORINO ADOLESCENTE

Ahora lo saqué con la idea de recuperarlo.
Comparando las medidas, me sorprende que tenga un par de milímetros menos de lo necesario, quizás fuera por haber dejado espacio para el paragolpes.



Aclaro que yo pensaba en hacer un Nurburgring, para lo cual no habría paragolpes y los guardabarros estarían sobredimensionados.
El techo está un poco hundido pero es fácil de solucionar, suplementando o directamente reemplazando por uno nuevo.
La cola se ve un poco pesada, si bien coincide con las fotos del Torino verídico, ya veré de afinarla un poco.



La parte más cuestionable es la trompa, se ve que quise calar el espacio para el radiador y quedó pésimo, quizás por este motivo fue que lo dejé inconcluso.



Aprovechando que tengo un par de milímetros, empecé una "máscara" para ponerle con la trompa torina.

UPDATE: acá va un avance de la máscara sobre la trompa. Alarga el modelo y acerca el diseño a lo que necesito.







To be continued...




Gaucho Man
el adusto




Nota: No se maltrataron Torinos para esta nota.






domingo, 1 de septiembre de 2019

ferrari 250 gto - solido 1/43





ESE ROJO OBJETO DE DESEO

Por alguna razón, quizás por mérito propio o tal vez por la ineptitud de sus rivales, la Ferrari 250 GTO pasó a la historia como uno de los autos de competición más perfectos y deseables.



En cualquier caso, hay que decir que ganó el campeonato del mundo en 1962, 1963 y 1964, lo que también justifica la deseabilidad.
Este status se comprueba al verificar precios de venta en los remates, hubo ventas cerradas a 80 millones de dólares.



También fue número puesto en el mundo del diecast, que fue reproducida en varias escalas por Bburago, Maisto, Solido, Kyosho, Hot Wheels, Bang, Brumm, CMC, Revell, GT Spirit, Renaissance, Promocar (¡?), y hasta Lego (¡???).


UN MODELO MUY SOLIDO

Yo tengo un ejemplar de Solido comprado en 1993, pero puedo asegurar que figura en el catálogo de 1992. Es decir que ya tiene al menos 28 años, una vida en términos de gente y varias generaciones en términos de autitos.



Pese a tantos años, mirándolo bien podemos asegurar que no desentona con el diecast actual, podemos decir que fue diseñado en los noventa para estar vigente durante los siguientes cuarenta años.
En efecto, salvo por las puertas aperturables y quizás las ruedas o las luces, podríamos asegurar que se trata de un modelo actual.
No digo un modelo actual de calidad prémium pero sí un coleccionable, lo cual no es poco.

Por ejemplo la trompa, vean el inserto de la calandra con borde y caballino cromado, pensar que hoy en día felicitamos a Salvat cuando hace algo así.
También nos emocionamos cuando vemos luces adicionales insertas, como las de esta Ferrari. 
Las luces son macizas, a la vieja usanza, y paradójicamente dan un efecto de brillo y profundidad mejor que otros fabricantes que colocan la tulipa sobre una representación del farol.
Hasta pusieron el caballino, no creo que sea un tampo sino un calco.
Si es por pedir, hubiera pedido más profundidad para las tres tomas de aire y las pequeñas bocas bajo los faroles principales.



Más atrás están los limpiaparabrisas cromados, obviamente no tienen la delicadeza de un Salvat.
El parabrisas también contiene una representación en 2D del espejo retrovisor, quizás el punto más flaco del modelo.



También hay unas pequeñas tomas de aire que provienen de la misma pieza del parabrisas.
Y los cavalinos laterales!



Se aprecia el interior de color beige y el volante en plástico negro.
Si bien estos autos tenían interior negro riguroso, hay que decir que el color claro crea una atmósfera más relajada y deja ver mejor los detalles del interior.
Las puertas aperturables colaboran con la visibilidad.



Este ángulo muestra el tablero y el rodado.
Las ruedas son un inexorable testimonio de la antigüedad del modelo.



Los escapes que recorren los bajos longitudinalmente,



y se dejan ver en la vista lateral, no queda mal.



De atrás se ven los escapes asomando y la tapa del tanque de combustible, todo muy cromado.



Resumiendo, hoy en día es un modelito con varios años encima, pero conserva mucho glamour y detalles de esmero que trascendieron durante varios años.
Infaltable para el ferrarista de alma.






That's All Folks!



Gaucho Man
el esdrújulo