
ESPECIAL DE NAVIDAD!
Si bien comencé a coleccionar en mi niñez, pasó un largo tiempo en el que los autitos quedaron guardados en una caja mientras yo me ocupaba en estudios, servicio militar y mi primera pareja.
Recién a los 27 años recuperé la caja que atesoraba una decena de autitos 1/64 más o menos conservados, y decidí que debía buscarle alguna forma de continuidad.
Eran tiempos difíciles, sin muchos recursos ni conocimiento, llevaba el coleccionismo como una perversión secreta, casi con vergüenza y sin mucho contacto con otros cofrades.
Me llevó un tiempo entender la filosofía, las escalas y otras sutilezas.
Como para fijar una fecha, dictaminé que todo empezó en 1989.
Con el tiempo, la internet empezó a tener un espacio en nuestras vidas y surgieron los foros de coleccionistas, quizás haya sido poco antes de 2008. En ese tiempo gané amigos que conservo y frecuento, celebrando el milagro de la amistad que florece aún en estos tiempos tan cibernéticos.
En tal sentido, aprovecho el espíritu navideño de estos días, para celebrar la amistad de tantos años y les comparto un regalo que me hizo un viejo amigo, precisamente de esta primera camada. No fue para estos días, sino hace un par de meses, al regreso de un viaje por el viejo mundo.
JINGLE BELLS! JINGLE BELLS!
A esta altura, no tiene demasiado sentido extenderme en lo que significó el Stratos en la historia del automovilismo. Mi amigo lo sabe y no le tembló el pulso cuando señaló con su dedo y dijo "Deme este".
Como ya leyeron, es una pequeñez de menos de 4 cm de largo, pleno de ingeniería plástica alemana.
Con la típica sobriedad teutona, la base indica Escala, Fabricante y designación del modelo. Por el contrario, no obstante el reducido tamaño, privilegia el detalle de los bajos y resalta los escapes asimétricos.

De arriba la vista cambia mucho.
Son cuatro centímetros repletos de detalles y detallitos.
El modelo está moldeado con precisión milimétrica, o quizás aún mayor, pero mi sorpresa no viene por ese lado, ya conozco la magia germana en la escala 1/87.
Mi sorpresa viene de los tampos, que en muchos casos realzan relieves, como ser en las ranuras delanteras.
O la sutileza del logo de Bertone en el parante tras la ventana.
La vista lateral también muestra las manijas para abrir las puertas y el negro que rodea las superficies transparentes.
Notar también el spoiler, es una pieza aparte.
La vista trasera nos regala el detalle de los escapes que ya vieron en la base.
También destacan las luces traseras..jpg)
Otro aspecto que me sorprendió agradablemente fueron los retrovisores laterales, tan delicados que duele mirarlos!
Espero que les haya gustado.
FELIZ NAVIDAD PARA TODOS,
OJALA EL AÑO PROXIMO NOS TRAIGA SALUD, DINERO, AMOR Y AUTITOS
That's All Folks!
Gaucho Man
el redondo
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sábado, 20 de diciembre de 2025
lancia stratos - brekina 1/87
viernes, 5 de diciembre de 2025
chevy ss carrera - buby 1/43

EL FENÓMENO DE GRANDÍO Y LOPEZ
Así como el Torino tuvo su versión extrapolada en el fabuloso Comahue (entre otros), el Chevy también hizo volar la creatividad de mecánicos y comerciantes.
Aún no se había lanzado el Chevy coupe, cuando el concesionario "Grandío y López" pensó en poner en venta una versión fuera de serie del Chevy SS, y la mejor estrategia publicitaria fue hacerlo correr en una carrera de SP.
El evento fue el 28jun70, una carrera de 500km en el Autódromo Municipal de Buenos Aires.
El fenómeno se presentaba como un Chevy SS de serie, apenas modificado en los pasarruedas para permitir las ruedas de SP y una toma de aire sobre el capot para mejorar la respiración de los tres carburadores Weber de 45 pulgadas.
Baúl y luneta eran de plástico. La información también dice que eran de plástico la trompa, que imagino que se refieren al capot y los paragolpes, lo cual no parece ser así en las fotos.
En cualquier caso, con tanto plástico reemplazando partes de chapa, el auto tenía aproximadamente 150 kg aligerados, aunque igualmente estaba 400kg más pesado que los SP.
El motor era el mismo Chevrolet inline six, pero con la misma preparación que tenían los SP, que incluía un nuevo múltiple de escape, encendido Mallory y mayor compresión. Frenos a disco Bendix con doble pinza en las cuatro ruedas. También tenía modificaciones en suspensión y unos tensores agregados al diferencial.
El fenómeno era pilotado por un piloto chileno llamado Eduardo Kovacs, y pese a la evidente disparidad de condiciones, el Chevy largó en décimo novena posición y luego de más de tres horas de carrera se llevó el noveno puesto, a diez vueltas del ganador, nada mal para un auto principiante, fuera de categoría, más pesado y menos aerodinámico.
Con semejante pedigrí, el fenómeno no podía estar fuera de mi colección de modelos SP.
EL FENÓMENO DE BUBY
Buby venía haciendo versiones de TC de cada modelo.
Estas versiones deportivas eran muy sencillas y se distinguían por las calcomanías, colores más chillones y las piezas aperturables (puertas, baúl o capot) pintadas de negro mate (vean este Torino).
Otro rasgo de estos autos citadinos devenidos en TC eran los pasos de ruedas agrandados.
Analizando la disparidad, da para pensar que el torneado de estos guardabarros era manual y que no siempre lo hacía la misma persona.
Conocí este fenómeno en 2014 y desde entonces que salí a buscar un Chevy para poder transformarlo en el Kovacs.
Cinco años después encontré éste, que para mi sorpresa, era exactamente la versión que quería hacer.
UN FENÓMENO IMPERDONABLE
Lamentablemente, el trabajo estaba hecho con mucho amor pero poca ciencia, los calcos laterales parecen hechos con cinta engomada y los otros calcos no corresponden al modelo, por no mencionar la falta de un par de detalles sobre el capot.
También hay que señalar que el modelo de partida está bastante baqueteado, si hasta pareciera que lo hicieron juntando piezas de dos o más Chevys, por no mencionar que las ruedas parecen venir de de un fabricante que ni siquiera es Buby.
En efecto, vean que las ruedas son las Campagnolo que cualquiera esperaría ver en una Ferrari, pero no en un Chevy ni en un Buby.
También se ven piezas que no ajustan bien, y que quedaron juntas a fuerza de martillo y sudor.
Capot y baúl, están en sitio por obra y gracias de una sutil restauración a base de alambre, es milagro que esas piezas estén en sitio.
El tornillo de la base tampoco es original.
RESUMEN DE LO PUBLICADO
Tenemos un Chevy, cuatro puertas, ni siquiera en versión coupe, sino el que se usaba para llevar a los pibes a la escuela o al supermercado. Alguien quiso medirlo contra los SP, tenía intenciones comerciales.
Los SP le ganaron.
Obvio, era como desafiar una grilla de caballos pura sangre montando una vaca!
Más allá de la motivación comercial, el amigo Kovacs peleó a los grandes, a todos juntos y vendió muy cara su derrota.
Como un David protagonizando una epopeya moderna en una aventura que no se define por el resultado, sino por la decisión inicial.
Aunque el tiempo lo cubra de olvido, yo quiero rescatarlo en este modesto post, como el único valiente que se animó a desafiar a toda una grilla de SPs.
Y a la única vaca del SP.
That's All Folks!
Gaucho Man
el incitador
BONUS TRACK
Si quieren ver más Chevys en 1/43, les dejo los links:
Chevy TC - enciclopedia TC
Chevy TC - mc argentina 
Chevy SS - coffaro wheels

Chevy Yenko versus Chevy Inolvidable 
Especial de los Viernes
fuentes:
http://sportprototipoargentino.blogspot.com.ar/2015/04/eduardo-kovacs-hoy-una-estrella-fugaz.html
http://sportprototipoargentino.blogspot.com/2018/09/los-que-corrieron-una-sola-carreraparte3.html
http://www.atodomotor.com.ar/deportivo/debut-asombro-y-misterio
https://www.facebook.com/helorriaga/posts/en-1970-un-chevy-ss-cuatro-puerta-se-le-atrevio-a-los-sport-prototipos-argentino/10236281398162296/