jueves, 4 de junio de 2015

bmw iseta - schuco 1/43

A medida que pasan los años, el pasado nos asalta en cada esquina.
Cada uno tiene su historia y los asaltos se dibujan sobre dicha impronta.
Me recurre seguido, la sensación de estar en un lugar que tiene o ha tenido autitos, un negocio, taller o casa de coleccionista.



Alguna misteriosa combinación de calles  una esquina sospechosa, o una casa secreta, un recuerdo inesperado, o todo junto, me sorprenden dentro de un deja vu post datado.
Uno sabe que en el local donde ahora funciona una agencia de viajes, antes había una juguetería con autitos, hace casi cuarenta años.
O que en una casa perturbadoramente parecida a esa, vivía el tío de un amigo que tenía una colección increíble.
O quizás una sensación más indescriptible aun, tan personal como incomprobable.
Un sexto sentido o un presentimiento.



El hemisferio pensante argumenta que las sensaciones son imperfectas y que todo es un engaño de nuestro subconsciente.
No obstante, uno olfatea el aire como un alce en celo, mira a los costados para reconocer la señal secreta, la puerta mágica que nos muestre el camino a ese recuerdo escondido, al tiempo que el corazón palpita como si nos hubiéramos encontrado con nuestra ex en el ascensor de un edificio público, su camisa desabrochada mostrando un escote conocido, y flotando entre la carne tentadora, un autito igual a este



Hablando de recuerdos, hoy les presento este simpático huevomòvil, el pequeñín de la familia BMW, representado por Schuco.

Imagen

El modelo abre la puerta delantera mediante un complejo sistema de dos bisagras en serie.
Lamentablemente el autito está encerrado en la vitrina y no tengo fotos con este detalle de apertura pero les aseguro que es una pequeña maravilla.
El modelito cumple con mucha simpatía y justifica los mejores recuerdos.



Pero ahora se va a hacer noni.



That's All Folks!



Gaucho Man
el hirsuto




21 comentarios:

  1. Si quiere, el fin de semana que esta bien cerca público uno igualito y hacemos la maratón Isettera.... QUIEN MÁS SE PRENDE?

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Excelente idea, como todas las que. Suscribe, lo espero.
      Sorprendame.

      Eliminar
  2. ¡Yyy ...! ¡ No mostró ni como se abría la puerta del autito , ni una foto del escote ¿Para qué me despertó ?.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Puertita? Quién piensa en puertita cuando estamos hablando de una mujer con escote, por favor no sea bisagra!

      Eliminar
  3. No vale la pena, Pablo, se ve mucho mejor con la puerta cerrada que abierta... Lo que no me cerró de la miniatura son esas dos salientes ala altura del paragolpes delantero. Al mío le agregué sendas uñas cromadas, pero no sé si así como está en la miniatura se vió en la realidad. Aparentemente es la misma pieza de carrocería, por lo cual no creo que haya resistido ni un empujón en un estacionamiento. El resto es muy bueno, más teniendo en cuenta que es el único Isetta decente que trae esos largos faros aerodinámicos, diferenciándose del de Ixo.
    Saludos!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. La verdad es que no tengo tanta memoria como para recordar el detalle del paragolpe en los isetas que circularon en nuestras calles, voy a ver si puedo investigar en el google.
      Nunca sentiste el deja vu u "olor a autito"?

      Eliminar
  4. Recuerda vivimos en Matrix y un deja vú no esotra cosa que un error de programación.
    Ay el gran Issetta, ese pequeño milagro economico bajo patente italiana que salvó a BMW de la ruina y ahora miralos tan ufanos...
    Liberalo de su prision.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Vi Matrix hace mucho tiempo, rscuerdo que Neo no andaba en Isetta porque habia tomado la otra pastillita hasta que mo agarro Merfeo y le regalo los anteojitos negros.

      Eliminar
  5. Genial, ahorita uno de esos sería mas cotizado aquí por el poco espacio que ocupa para estacionarse que por lo antiguo.. jaá !!
    En México DF y zona metropolitana hay mas de 4 millones de autos, entre ellos mis runflas.
    Fabulosa miniatura el pequeño Iseta

    Saludos !!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Indudablemente, el auto pequenño marca la tendencia, con prestaciones y capacidad impensables hace unos años.
      En estos bichos, lo imperdonable es que le hayan puerto la puerta por delante.

      Eliminar
  6. Los prefiero con la puerta cerrada sobre todo si algunos cuentan con una enorme bisagra para sujetar una débil e minúscula puerta.

    Acá en España sería conocido como el Huevo.


    Saludos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. yo también prefiero las no aperturas.
      y cuando las hay, trato de no tocarlas.
      hasta me pasó algún modelo que había sido pintado con las puertas cerradas y al intentar abrirlas, se le saltó parte de la pintura.

      Eliminar
  7. Nunca me gustaron estos micro coches, siempre me parecieron bichos raros.
    La miniatura esta muy linda, bien por Schuco.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. lo que pasa es que el señor de lanus está para autos grandes, más como un focus.
      por cierto, cómo va el focus?

      Eliminar
  8. Es una obra maestra del diseño, el Smart de su época. Con mucho más encanto, claro.
    El color es lo que no me cuadra, bicolor aún es más delicioso. Y el de Altaya en blanco no me convence...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. El Smart de su época.. Exactamente.

      Eliminar
    2. quizás sea el smart de esos años,
      pero recordemos que las circunstancias y motivaciones fueron diferentes.
      el smart es una estrategia para las ciudades atestadas,
      el isetta fue un subproducto de la malaria.

      Eliminar
  9. Mira vos, pensé que era el único con esas sensaciones de "aquì hubo..."
    Tengo un caso a dos cuadras de mi casa, había un kiosko con una vitrina repleta de Bubys en sus cajitas, cada vez que pasaba de vuelta del colegio me paraba, más bien me agachaba porque la vitrina era debajo de la ventana donde te atendían, con la ñata contra el vidrio admirando las cajitas amarillas y rojas.
    Hoy dia sigue estando la misma casa, solo que han reformado el frente y ya no está mas el local, aunque sigue viviendo la misma familia que tenia el kiosko.
    La fantasia, cada vez que paso por esa esquina, es parar, tocar el timbre y hablar con la señora (debe ser muy mayor intuyo) y decirle, "no le quedò algun Buby por ahí?"
    Pensé que era el único loco...
    PD: Lindo el Isettita, lo tuve hace unos años y cuando salió el Revell 1:18 lo cambié. Hoy casi que me arrepiento...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Yo también tengo esas sensaciones, y nunca es fácil definir el grado de realidad. Uno dice "esta calle tiene olor a autitos", pero un tanguero puede sentir olor a tango.
      Indudablemente somos lo que sentimos.
      Similar a tu kiosko, en Quilmes hubo una súper juguetería plagada de bubys y hoy es una maxi zapateria. Me metería una noche para vaciarle todas las cajas de zapatos. No creo que encuentre ningún autito pero me voy a sacar la bronca.

      Eliminar
  10. Creo haber comentado ya en algún lugar lo de mis sueños recurrentes; estar en Venecia, sensación de volar o caer, estar sin ropa en lugares públicos, estar en medio de un bombardeo o batalla aérea y, el que más me gusta (aunque creo que me olvido de otro...), caminar por las calles en busca de una casa de hobbies. Éste último sueño, se da en dos variantes: estando en el centro de Buenos Aires (cuando hace años armaba kits de aviones, soñaba que entraba a estas casas de hobbies y no entendía porque siempre compraba autitos; el tiempo me dio la respuesta...), o recorriendo calles de Paraná. En ésta última, entro a negocios o jugueterías a buscar autos, y lo gracioso es que esos locales existen, pero ninguno vende miniaturas...
    Ésta es mi variante de lo que ustedes, felizmente, viven. Cada vez que tengo este sueño, me levanto muy feliz de la vida.
    Y con muchas ganas de comprar autitos...
    Abrazo!
    PD: Bello Isetta, muy lindo en celeste; tengo uno pero ISO (no BMW), y de la Mille Miglia.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. los sueños, sueños son.
      yo ya ni pienso en encontrar,
      pero tampoco dejo de buscar.

      Eliminar