martes, 6 de agosto de 2013

el especial de los viernes: citroën 2cv

Un clásico.
Mi primer auto debía ser algo especial, un Porsche 356 o algo parecido.
Lamentablemente mis posibilidades eran más modestas que mi ambición y después de recorrer muchas agencias en las que me querían estafar, terminé comprando el Citroën 3CV modelo 75 de una vieja amiga (joya, nunca taxi). Corría el año 90.

Mi vieja amiga era profesora de gimnasia (en realidad no era ninguna vieja), siempre muy maquillada y bien vestida, un poco hueca de cabeza.
Consecuentemente, el Citro brillaba por los cuatro costados; adentro era un lujo, había que ponerse corbata para manejarlo.


Pero el motor... les explico: mi amiga usaba el Citro para ir de casa al trabajo y del trabajo a la casa, como decía un general.
Todos los días, arranque, veinte cuadras a treinta por hora, estacionar y a la tarde el regreso.
Lo que yo no sabía es que jamás hubo un engrase o un cambio de aceite.
Mi rutina casa-trabajo fue un poco más exigida: más de cuarenta kilómetros por día, a ochenta.
El pobre auto no se bancó el ejercicio y en poco tiempo estaba perdiendo tornillos hasta por el caño de escape: Una a una, surgieron todas las nanas que estaban a flor de piel.

El pobre Citro daba lástima.
Si hacía frío se filtraba viento por todos lados; si llovía, entraba agua hasta por el cenicero; si hacía calor, se trababa la calefacción; tenía el caño de escape pinchado y el auto se llenaba de humo; perdía aceite a chorros (consumía más aceite que nafta); el tren delantero estaba torcido y había que hacer fuerza para mantener el volante derecho.


Mi hermano, agudo como siempre, comentó "es como manejar un biplano".
El piloto de biplano se tiene que aguantar el viento de la hélice, la lluvia, el frío, el sol, el caño de escape, el aceite; pero también disfruta de toda la libertad y el vértigo de manejar un biplano y hacer cosas que no se pueden hacer con otro avión.
A partir de ese momento, las incomodidades se transformaron en "efecto biplano".


Es que después de todo, el Citro era un clásico, mi clásico.
Mi biplano que se sacudía todo cuando doblaba una esquina a treinta y que rugía cuando aceleraba a cuarenta kilómetros por hora en quince o veinte segundos.
Con el entusiasmo renovado, empecé a arreglarlo de a poco, haciéndole todo lo que se le puede hacer a un Citroën: cilindros, aros, pistones, una tapa de cilindro, rectificado de frenos, cubiertas, llantas, piso, chapa pedalera, chasis, amortiguadores, tren delantero, un brazo de suspensión, caño de escape, reenvío de palanca de cambios, tanque de nafta, carburador, bomba de nafta, apoyacabezas, cinturón de seguridad, buscahuellas, etc.


En poco tiempo el "efecto biplano" fue un recuerdo.
No perdía aceite, no hacía ruido, andaba derecho, regulaba como un V8 y aceleraba como André Citroën jamás hubiera imaginado.

Amé a mi Citro, aunque jamás me animé a levantarlo a más de noventa (podía un poco más pero tenía miedo de que se desarme).


Hoy en día los autos tienen ABS, ASC, ASR, ITS, VTEC, y muchas siglas más.
Seguramente un Mercedes es más auto.
Basta pulsar un botón para cerrar el vidrio doble, presionar uno de los dos pedales (sólo dos pedales) y cualquier gil puede viajar a más de doscientos, aunque lamentablemente viajar no sea sinónimo de manejar).
En cambio, el Citro palpitaba con cada maniobra transmitiendo vértigo a cuarenta por hora.

Nosotros, los citroneros podemos disfrutar el manejo deportivo sin necesidad de ocho cilindros o doscientos HP plus.
Aunque Ud. no lo crea.
Es que nadie lo cree, y cuando ven un Citro por la calle dicen "Puaj" y lo dejan atrás, muchas veces con una mala maniobra.
Nadie sabe lo que pasa por abajo de esa capota.


Auto ó Citroën, that is the question.
Evidentemente nunca va a ser lo mismo, son filosofías distintas.
La felicidad tiene cara de Citroën.

That's All Folks!

Gaucho Man
el citronero








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20 comentarios:

  1. Gaucho, se nota tu amor por este auto: con el dinero que gastaste en su arreglo, podrías haberte comprado otro en buen estado. Pero vos querías al Citro, así que le diste todo el cariño que necesitaba. Y te respondió con agradecimiento.
    En esta entrada, las minaituras quedaron en un segundo plano.
    Abrazos!
    PD: También soy de los que, cada vez que ven uno en la calle (ocasiones, lamentablemente, cada vez más lejanas...), se paran para mirarlo.

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    1. es cierto que cada vez se ven menos citros por la calle.
      frente a mi casa hay un mecánico de citros y siempre tengo la vereda llena de sapitos esperando.

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  2. Gaucho, solo tú harías un especial de los viernes en martes!!

    Y me encantó saber de tu Citroën, coches especiales para gente especial. En España (y supongo que en el resto de Europa) el 2CV era el coche bohemio por excelencia, con su punto de anarquismo. Marx tenía uno, Lenin otro (rojo), un Beatle contaba con otro amarillo y hasta Jesucristo tuvo uno también, matriculado en Palestina.

    Cargado de historia y de historias, hoy en día es venerado y se le muestra el respeto que se le debe a las cosas que se han ganado su puesto en la vida. No me gusta eso de que "se le mire por encima del hombro" en Argentina, háganse mirar eso.

    Saludos y muchas gracias por el relato!

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    1. antonio,
      si bien la mayoría de los argentinos descendemos de europeos, por un tema geográfico y comercial, la cultura automotor nació inspirada en el fenómeno yanqui.
      recién en los setentas y quizás gracias a los Peugeot, se empieza a mirar con respeto a los autos europeos.
      en los años citroneros, las miradas se las llevaban los autos yanquis, y para los utilitarios (2CV, renault 4L, fiats varios) quedaba una mezcla de desprecio, asco y desconfianza.
      el 2CV fue víctima de esta cultura y lamentablemente todavía hay muchos que reniegan de un bicho tan simpático.
      debe ser que jamás manejaron uno.

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    2. Sucede en Europa lo mismo pero al contrario, hasta los años 60 los coches yankis eran muy valorados y existía un complejo de inferioridad hacia ellos (aunque con notables excepciones). Posteriormente la industria europea evolucionó mucho en motores más eficientes y menos contaminantes, calidad de materiales y sistemas electrónicos y de seguridad. Ellos van para abajo ahora, muy poca gente compra coches americanos (Ford se considera en Europa como alemana) y para colmo los asiáticos les han dado unas cuantas lecciones a ellos y a nosotros.

      Si no hacen nada, los yankis en veinte o treinta años van a vivir de las rentas, teniendo que convivir con productos asiáticos y europeos aunque adaptados y en gran parte, fabricados para ellos...

      Y en el resto de América sucede parecido, solo tienes que ver la lista de los coches más vendidos de Argentina por marcas.

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    3. es correcto lo que dices, los yankis se quedaron atrás.

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  3. Amigo gauchito Feliz aniversario y que siguan muchos mas para seguir disfrutando de estos encantos de la vida. Linda historia de la citro, yo tuve una en el año 2000 y aprendi a manejar en una azam con el cajon atras. En mi pagina ,en el mes de abril publique sobre una 2cv si quieres verla es escala 1:24. Saludos

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    1. hola José Luis, el citroen es un camino de ida.
      quiero ver esa citrona 1/24, por favor dame el link de tu página.

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  4. Quien pudiera haber tenido uno! a mi me hubiese encantado, pero en aquellos años tener auto a los 18 años no era tan facil como hoy dia.
    Manejé algunos Citroen y la sensación es única, solo se comprueba experimentándola.
    Como siempre, muy buen post y mejores miniaturas.

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    1. a veces he pensado que el manejo citronil debe ser como manejar un lotus seven, obviamente con menos caballos pero con esa misma sensación de ligereza.

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  5. Tuve la suerte de tener en casa nada menos que cinco de estos artefactos, y heredé de mi viejo la pasión por esta marca, al punto de que es también del doble chevrón el que tengo ahora en el garage. El 2CV 8 y sus derivados locales) es la máquina rodante más fantástica jamás inventada, y de todas las bondades que tiene uno siempre olvida de nombrar alguna. Sus sistemas ingeniosos, sencillos y funcionales están entre los más originales de la historia. Claro, con presupuesto, logística y tecnología cualquiera hacía un Maybach... pero cuando sólo había ingenio y pocos recursos, sólo los talentosos pudieron concebir un 2CV.
    Aplaudo este post, aunque no me creo que exista en el mundo una profesora de educación física que se maquille. Ahí te fuiste a la banquina, y no te creeré a menos que me consigas una foto de la susodicha certificada por escribano público!
    Salu2CV!

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    1. era profe de gimnasia pero con la cabeza inflada con el stretching, el aerobics, el fitness y gimnasio en general.

      del citro versus maybach lo dijiste todo y con palabras perfectas: con plata y medios cualquiera hace cualquier cosa.

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  6. Muy gráfico lo del efecto Biplano, la lucha de un hombre y su coche contra los elementos.
    ¿Y que fue de tu 2cvs?

    Un abrazo

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    1. mi citro terminó sus días cuando un nuevaolero lo atropelló de frente y le arrugó toda la trompa, el pobre parecía un perrito pekinés.
      hoy en día retoza en un paraiso citronil en el cual no hay autos ni conductores que lo miren torcido ni le hagan malas maniobras.

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  7. Fascinante e isnpiradora historia la de tu 2CV. Así es como se deben querer los autos aunque uno acabe gastando mas de lo valen monetariamente.
    Acabo de terminar reconstruir el Nissan que me robaron hace dos años y aunque ya gasté mas de lo que vale, no me arrepiento. Ya anda de nuevo y está en casa conmigo.
    Felicitaciones por el 2CV

    Saludos !!

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    1. los autos tienen alma
      y es lindo cuando uno puede estar en comunión con esa alma.
      me alegro que tengas un nissan reconstruido,
      esas cosas hacen bien al espíritu

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  8. En miniatura siempre me tento acumular cuantas ranita como pudiera me resultan encantadoras, inclusive pretendí tener una como segundo auto pero fué algo que no prosperó: mi mecánico de confianza me dijo que no trabaja con éstos autos, siendo de mecánica particular y muy propia me hizo retroceder en mi desición...

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    1. es verdad.
      la dicotomía entre autos y citros se veía reflejada no sólo en la filosofía de los usuarios sino en la de los mecánicos.
      hay gente para autos y gente para citros,
      también hay mecánicos para autos y mecánicos para citros.
      y el mecánico de autos (que generalmente desprecia a los citros) no sabe ni quiere aprender mecánica citronil.
      eso convierte a los mecánicos de citroën en una rara especie en vías de extinción.
      como nosotros.

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  9. Aaaahhh, o Citroen 2CV... acho que ninguém fica indiferente quando vê um 2CV. Bem pelo menos eu sei que não fico... Muito bom!
    Abraço

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    1. olá José Antonio,
      bem-vindo ao blog!
      O 2CV é como vw fusca,
      você amá-lo ou odiá-lo,
      mas não pode ignorar

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