sábado, 17 de junio de 2017

rescate emotivo: revista miniauto






PASANDO REVISTA...

Pido disculpas por el silencio de radio.
Son días acelerados con mi mente ocupada por cuestiones personales del mundo real y no consigo concentrarme en el mundo a escala.
De todos modos, me vinieron bien estos días de retiro efectivo para revisar mi colección de Miniauto y otras literaturas.

En efecto, tengo el orgullo de tener la colección completa, desde el primer número que conseguí de casualidad hasta el último.
Una fascinante crónica del emprendimiento de un puñado de coleccionistas moviendo estructuras a fuerza de entusiasmo y buena voluntad.
  
La revista Miniauto surgió como una publicación con contenidos modestos: modelos extraídos de las colecciones de los editores (eran coleccionistas como Usted o yo), modelos especiales o personalizados de los mismos coleccionistas y modelos que podían comprarse en uno o dos comercios que auspiciaban la publicación con publicidades oportunas.
Con el tiempo se fueron profesionalizando, dejando de lado las colecciones personales para dedicarse a los lanzamientos, en sintonía con los fabricantes, nótese el escalón subido.
En un principio mezclaban contenidos de coleccionismo estático con slot, pero con el tiempo se comprobó que eran temas diferentes para públicos separados y debieron separar las secciones.
Pese a tanta diferencia, el público siempre pedía más especialización.
Primero pedían más estático, luego reclamaban más por escalas determinadas y cuando separaban por escala pedían más temáticas.
Esta sectorización terminó en la separación que dio lugar a Miniauto Slot dejando al coleccionismo estático con una revista exclusiva.
Lamentablemente los tiempos transcurrían adversos y las novedades en papel fueron reemplazadas por las noticias de internet, al mismo tiempo que la tirada bajaba alarmantemente.
La publicación ya estaba sentenciada.
Se había transformado en un catálogo de novedades, que era fácilmente prescindible y reemplazable por la internet.

En un acto de arrojo, blanquearon la situación, hicieron una consulta popular y cambiaron contenidos, incluyendo (a pedido de los lectores, yo fui uno de ellos) notas más "terrenales" como ser reportajes a coleccionistas o colecciones temáticas pero ya era tarde.

Un día se la echó de menos y al segundo o tercer mes de ausencia descubrimos que ya no había nuevo número.


Es un buen ejercicio repasar las revistas viejas, el tiempo transcurrido le da un encuadre impensado a la información.
El plato fuerte eran las ediciones dedicadas a la feria de Núremberg, con todos los fabricantes listados en orden alfabético mostrando sus novedades o próximos lanzamientos, muchas veces en estado de proyecto.
Resulta interesante comprobar que los proyectos y primicias absolutas de hace diez años, ya pasaron por la caja negra y hoy son coleccionables de precio contenido que inundan las reventas, los kioscos y las redes sociales.

Una de las secciones que buscaba siempre en esas páginas era la columna dedicada a las colecciones temáticas de algunos coleccionistas.
Aparte de los monomarca esperables, hubo un loco de Tintìn que había reunido todos los modelos que Hergè supo plasmar en sus viñetas inmortales. El hombre había reunido modelos de las más variada extracción, personalizado a mano cada autito, generalmente con pinceladas estratégicas para resemblar cada modelo.
Hubo otro que coleccionaba taxis. El hombre viajaba, se documentaba sobre modelos, colores y decoraciones, para luego salir a buscar los autitos necesarios y colores necesarios para completar su colección de taxis.
Todo a pulmón.
Es curioso comprobar que ambas temáticas han devenido en coleccionables con modelos "llave en mano".

Quizás está bien que así sea, la vida actual es demasiado fugaz como para pasarse un mes tratando de lograr el taxi que tomó en la ciudad de Lisboa en 1971 o el furgoncito que aparece en el segundo cuadrito de la página ocho de un libro de historietas.
De todos modos me permito rescatar la aureola casera y el tesón que destilaban esos autitos casi artesanales en una publicaciòn igualmente artesanal.


Volviendo a Miniauto, pasó a la estadística de publicaciones canibalizadas por la internet, quizás por tipos como Usted o yo.
Hasta se me ocurre trazar un paralelismo entre la revista y cualquiera de nuestros blogs.
Quizás la diferencia esté en el aspecto comercial. Una revista necesita ganar plata para mantenerse, en cambio estos blogs no buscan la moneda.
De todos modos me pregunto cuál será el final de la historia.
Dios salve a los blogs!




That's All Folks!




Gaucho Man
el discernido





21 comentarios:

  1. Quebueno, hace unos años consegui unos numeros de los 90 en una libreria de Mar del Plata?
    En que año dejo de salir la revista??

    Saludos!

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    1. La verdad es que no tengo idea porque las revistas no indican fecha -pésima costumbre).
      Si la memoria no me falla, los primeros números salieron hacia 1996 y en total hubo aproximadamente 150 o 160 números.

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  2. Esta revista era española, no? No sabía de su importancia. Nunca tuvieron una revista de difusión nacional hecha en tu país?

    Creo recordar que nuestra crisis le dio la puntilla, lástima. Me parece que algunos redactores andan en Foroescala, aquí en España.

    Buena colección, y valiosa. Cuídala bien!

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    1. Seguramente en Alemania, UK o en el gran paìs del norte hubo otras publicaciones màs cojonudas, pero en estas tierras hispanoparlantes sòlo llegaba Miniauto, me sorprende que no haya llegado a tu kiosko en forma regular.
      Quizàs la matò la crisis, aunque los tiempos de internet tuvieron algo que ver seguramente...

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  3. Dichoso aquel que colecciona algo que no cayó en un coleccionable de revista ya que tiene una colección digna de ver.
    Es que para el ojo entrenado encontrar cosas inéditas es raro, encontrar varias cosas inéditas juntas aún más.
    Hoy no tendría vida miniauto por que no veo quien pagaría por ver modelos que ya vió o que ya tiene. Más cuando es difícil encontrar un autodidacta que los haga para si y no pensando en explotar comercialmente su arte...
    Pero las atesora, las quiere y las vuelve a leer, ya no pueden contar las novedades como novedades, no puede imaginar al entrevistado con soltura por que ya los años pusieron en duda incluso su existencia...
    Pero las lee, algo rescata, algo le interesa: Pensamientos, modos de ver y quizá razones y principios...

    Estos son mis prinipios.... Pero si no le gustan tengo otros!

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    1. Gracias por sus palabras, usted sabe escribir lo que yo quiero leer.
      Yo usaba estas revistas para inspirarme y ver si podìa armar algo "si Brekina pudo hacer este Mercedes y quedò tan lindo, yo tambièn tengo que hacer el intento".
      Ademàs, en tiempos sin informaciòn, eran un buen catàlogo de autos reales tambièn.
      Para destacar las reseñas històricas de cada modelo, sumamente completas: uno leìa del autito a escala y aprendìa del auto grande.
      Hoy en dìa estàn confinadas al baño, salòn de lectura obligada, diaria, aunque no muy prolongada...

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  4. Recuerdo esa época, los albores de nuestras colecciones. En mi caso no la compraba en forma regular pero sí de vez en cuando, si la veía colgada en un kiosko y lo que anunciaba la tapa me interesaba me la traía. Tiempo más tarde encontré en una de esas librerías de la calle Corrientes un montón de números con cierto atraso e hice lo mismo pero más cómodamente, es decir sin el acoso del canillita pude hojear varios ejemplares tranquilamente y me traje algunos. Lo mismo con las de trenes, mi otra afición, una publicación española llamada Maquetren.
    Junto con la de autos reales Motor Clásico eran el trio favorito para pasar el rato, en tiempos en que la internet era solo para email y poca cosa más.
    Releerlas hoy dia trae lindos recuerdos, lo único es que ocupan bastante lugar (y encima pesan...)
    Saludos!

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    1. ops! tambièn tengo una colecciòn de motor clàsico, ya la voy a desenterrar cuando me canse de estas miniauto.
      sin internet era màs difìcil,
      pero tambièn era màs lindo,
      el papel tenìa otro encanto difìcil de transmitir a travès de una pàgina web.

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  5. Otro tema para reflexionar.
    Lo fácil seria decir que las tres W acabaron con las revistas, e internetizar la culpa, pero no es así, de hecho los kioskos estan cada vez mas plagados de todo tipo de publicaciones de papel, y algunas con buenas cifras de ventas.
    Creo que se fueron las que no supuieron contactar con un publico fiel ni ofrecer contenidos de calidad ni renovar su formato a los nuevos tiempos tanto estilisticos como de diseño.
    Yo reconozco que antes compraba cualquier panfletillo y hoy en dia rehuso hacerme con ejemplares muy buenos pero sin duda es una eleccion personal, no porque no haya oferta.

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    1. quizàs tengas razòn, tal vez sea injusto culpar a la internet.
      el punto es que en este rubro, me cuesta pensar de un formato capaz de ganarle a la web, pensemos que en el fondo, se trata de un catàlogo coloeccionable.
      cada revista es la foto de un momento.
      y pasado el momento, pierde interès...

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  6. También yo supe tener algunas revistas Miniauto -calculo que unas 15 o 20- ya que se vendían en los kioscos de mi ciudad. Con la última mudanza, y tratando de hacer espacio en esta nueva -y definitiva- casa, tuve que descartar las alrededor de 200 revistas de autos y miniaturas que tenía, las que regalé a un alumno fanático de las carreras de autos (pero me dejé esos números especiales de SP y F1 argentinos que Ud me consiguió amigo Gaucho).
    Sobre el fin de la revistas impresas, y la incertidumbre por el futuro de nuestros blogs, me imagino que una mañana nos levantaremos, prenderemos las computadoras, y al buscar Blogspot nos encontremos con que -sin previo aviso- ya no existe más nada de todo ésto que hemos construido durante tantos años...
    Abrazo!

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    1. Esperemos que no sea asì, aguante el blog carajo!

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  7. ¡Ah , nostálgias del papel! No puedo decidir entre sí era más fácil o difícil antes de Internet . Se me ocurren las siguientes boludeces :
    * La revista , la "copia dura" está ahí , no puede ser editada , alterada ni desvanecida .Es una ventaja enorme sobre los textos digitalizados que admiten omisiones , sustituciones o censuras sobre el original que pueden pasar totalmente inadvertidas.
    * A un artículo en Internet que hace una semana captó nuestro interés , puede que nuestra necesidad de hoy no lo vuelva a encontrar . Quizás desapareció el dominio , o simplemente la aparición de otras entradas con similares criterios haya hecho que los motores de búsqueda relegaran nuestro artículo al final de una cola casi infinita .
    * Algunos minutos de fichero en una biblioteca/hemeroteca pueden guiarnos al único ejemplar de una publicación , pero que está y en su lugar , porque por definición , la materia es impenetrable e indestructible.
    * Hay un muy interesante proyecto , "The Internet Wayback Machine", que guarda archivos comprimidos de miles de páginas de Internet en estados de tiempo anteriores .En algunos casos tuve emocionantes rescates de material desaparecido ,en otros tantos me quedó la sensacion de pérdida.
    Claro , si el proyecto fuera infalible tendríamos un Aleph , un punto de Internet donde confluyen todos los otros puntos en todos los tiempos ...

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    1. Indudablemente, en internet està todo, el problema es encontrarlo.
      Es que el exceso de informaciòn es tan malo como la falta.
      Y ni hablar del laburazo de recorrerla, analizarla y clasificarla u ordenarla.

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  8. tengo algunas por ahi. de la primera epoca (cuando aum no separaban el slot). alli vi por primera vez, por ejemplo, el 2CV slot de Pink Kar. y aun no conocia ebay ni mucho menos PayPal. tarde mas de 10 años en conseguirlos todos. tampoco se si es exclusivamente responsabilidad de Internet la desaparicion. como sea, internet se fagocito tambien muchas veces a si misma (recuerdo la web Gamas43 por ejemplo). muy lindo recuerdo!

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    1. Cada sitio web debe pagar mensualmente para mantenerse online, entonces hay una cuestión comercial de fondo, cuando no genera ingresos se transforma en un gasto.
      tarde o temprano dejan de pagar y desaparecen.
      Tristemente los sponsors siguen reticentes a aportar unos duros para apostar.

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    2. asì es:
      tengo un conocido que mantenìa una pàgina web y debiò cerrarla debido al alto costo.
      es otra caracterìstica de la informaciòn en la web: es efìmera
      como nosotros

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    3. Gracias, señor Arrighi.

      Gamas43 llegó a ser enorme como para que una única persona fuera capaz de mantenerla al día.

      Ni que decir tiene que en España jamás nadie quiso echarme una mano con Gamas43.

      Así que hoy en día me centro únicamente en la sección Museo, que era la que más me gustaba.

      Respecto al mantenimiento, que no es barato, no puede en mi caso sustentarse en la publicidad, pues es una condición para poder utilizar fotos de terceros.

      www.gamas43.com seguirá ampliándose en el formato actual indefinidamente.

      Saludos.

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    4. Mil disculpas por la demora en responder, justamente en estos dìas estoy empezando una nota sobre los distintos medios de comunicaciòn que ha nucleado al hobby, tu web (que desconocìa) me vino muy bien.
      Por cierto, te mando mis felicitaciones.
      Y bienvenido al blog!

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  9. Soy de los que cual viejo dinosaurio. Criado en otras épocas. Que empiezo a pensar que internet se está llevando por delante demasiadas cosas. Como asteroide apocalíptico esta barriendo lenta pero inmisericorde, hábitos, tradiciones, publicaciones.... Y muchos caso ya. La educación misma.

    Esto que cualquier "elemento" tras un avatar y un teclado. Pueda hablar desde su ignorancia, sentando cátedra. Y sin que le puedas rebatir, bajo pena que baje a la arena del insulto fácil. Asusta y enfada.

    Tal vez, y como Jedis huyendo de la orden 66.
    Los blogs sean los refugios perfectos. Islotes de cordura para el coleccionista.

    Habrá que buscar uno...

    Joan. El Jedi anacoreta....

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    1. Coincido con vos en el diagnóstico , y en la esperanza de los blogs . El tiempo de leer y ponderar más de 140 caracteres logra que muchos lectores cerriles se apacigüen o desistan .

      Qué la Fuerza sea contigo.

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