viernes, 21 de octubre de 2011

el especial de los viernes: talbot lago t26 le mans 1950





Esta es la historia de un amor no correspondido.
Primer encuentro (o debería decir primera visión), en el Museo Fangio.
Una silueta baja, afilada pero biplaza.
Salvaje.
Con olor a grasa y viento.
Más de 40 fotos sellaron nuestro amor y el firme compromiso de tener uno para mi, aunque sea 1/43.
Les comparto alguna toma de ese día histórico.


Pero luego llegaron las sospechas.
Pensando en el futuro y pensando en un Gaucho Model,
busqué toda la data posible.
 

Chequeando fotos del modelo real y de reproducciones, descubrí que caños de escape y rueda de auxilio estaban al revés del auto en el museo.


En efecto, el modelo del museo tenía escapes por la derecha y los otros que encontré (en die cast primero y reales luego) tenían escapes por izquierda.

   

   

Es decir que el auto del museo era un impostor.
O peor, me estaba siendo infiel.

Desesperado, busqué consuelo en el die cast.
Por ejemplo con este modelo 1/43 de Southner Cross Miniatures. Que además es caro, muy caro.
Por ese mismo motivo, no lo compré.

    

Observen ese tablero y esas ruedas con rayos.
Y piensen que es 1/43.




Yo seguía mal por el fenómeno de los caños de escape y ruedas al revés del auto en el museo.
Escribí al correo sentimental de la revista Autos de Epoca para plantear mi duda.
Me respondieron que mi sospecha era correcta, que el auto del museo estaba "al revés",
pero que no tenían idea del motivo.

Finalmente un lector comedido me dijo que el ejemplar que me enloqueciera en el museo era una reproducción con motor de Ford Falcon.
Se imaginan mi despecho.
Engañado por una copia apócrifa.

Ya resignado, siempre buscando alternativas para ahogar penas di con el modelo de Ixo.
Mando primero un par de fotos genéricas.

   

Si bien es una reproducción estupenda, al lado del Southner Cross Miniatures que mostré más arriba, resulta bastarda e insípida.
Pero es lo que supe conseguir.
Acá muestro una fotos mía (mala, como siempre) donde se ve el Ixo en mi vitrina:



Para cerrar les comparto una reflexión del Maestro Fontanarrosa
"el hombre se deslumbra con la mujer bella, se asombra con la inteligente y se queda con la que le da pelota".
A mi me pasó lo mismo.

Gaucho Man
el insondable

8 comentarios:

  1. Como que el Talbot del museo tiene un motor Falcon? Ni siquiera la delicadeza de buscar un motor con la salida del otro lado? Que pena, jamás me hubiera dado cuenta de tan grueso detalle.

    Pero volviendo al auto, es hermoso, tanto este de Le Mans como la versión Grand Prix.

    Y esa réplica, Don Gaucho, sepa que tiene toda mi admiración con una cuota de envidia. Lo felicito.

    Saludos!!!!

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  2. hola Vasco! es verdad que el auto del museo es apócrifo, al menos según el chango que me lo informó.
    el auto en sí es una locura, casi salvaje, con esos faroles amontonados adelante.
    estoy preparando otra entrada con un talbot más cojonudo que el ixo.
    saludos y gracias por pasar.

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  3. Gaucho, hace rato que estoy a punto de comprar este auto, y siempre a último momento me decido por otro. La miniatura es hermosa, y una lástima el error de la réplica en el museo de Fangio. Dicho sea de paso, la visita a ese museo es una deuda pendiente que tengo; ya algún día la saldaremos yendo con Valeria y Juana.
    Abrazos!

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  4. hola Juan!
    a mi me pasó lo contrario: dije "lo quiero" y ya no pude esperar, creo que ni siquiera lo pagué barato.
    en cuanto al museo, para mi es un templo, un lugar de esos que uno va y dan ganas de quedarse a vivir. no defrauda.
    quizá la única precaución es ir cuando no haya otros eventos que le "saquen" autos.
    por ejemplo para auto clásica, el museo cede varios autos que -lógicamente- en esos días no están en el museo.

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  5. Muy lindo, me gustaron las llantas y los detalles interiores.

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  6. hola Maurus!
    me alegro que te guste, te aseguro que pronto se viene uno de spark, te va a gustar más

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  7. Lo que más me puede de éste auto es la disposición de las ópticas delanteras, una-cosa-de-lo-cos!

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  8. Cabo, a mi me pasó que me gustaron los faros "en escalerita" del Talbot Falcon del museo.
    El real tiene los faros más ortogonales, más en cuadrado.
    Todavía no sé cuál me gusta más.

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