miércoles, 7 de diciembre de 2011

rescate emotivo: napier railton

El amigo John Rhodes Cobb tenía medios suficientes como para financiar sus autos y sus participaciones en carreras ya desde los 20s.
Después de varios autos, entre los cuales se cuentan un Fiat de 10 litros, el Babs Special de 27 litros y un Delage V12, decidió que necesitaba un nuevo auto.
Como ven, el hombre no andaba con cosas chicas.



Así fue que contrató a la empresa Thomson & Taylor para que le preparen un proyecto para un nuevo auto, construido alrededor de un motor de aviación. El motor en cuestión, era un Napier de 12 cilindros en W, es decir 3 bloques de 4 cilindros cada uno.
24 litros de cilindrada y más de 500 caballos de fuerza a apenas 2200 rpm.
El monstruo superaba los 270 kph, miren esa foto del auto sobre el peraltado con las cuatro ruedas en el aire.



En sucesivas evoluciones este motor llegó a los 600 caballos.
Para semejante poder se desarrolló una caja de cambios Moss de tres velocidades capaz de soportar el bestial torque del motor Napier.
Chasis tipo escalera y frenos a tambor sólo en las ruedas traseras.
Pese a la carrocería de aluminio, el monstruo superaba las dos toneladas de peso.
Este sobrepeso y las inercias eran demasiado para las cubiertas, por lo que Dunlop debió desarrollar unos cauchos especiales justo a tiempo para estrenar el auto en Brooklands, en agosto de 1933.

Las fotos ambientadas en el Brooklands de hoy.





En su debut, el auto ganó de punta a punta y también rompió algunos records.
A lo largo de su vida deportiva, también rompió otros 47 records en Monthlery, Boneville y Brooklands (230.84 kph, aún sin batir).





Por alguna razón, pienso que el amigo Cobb era un tipo que sabía vivir la vida.
Buenos (y muchos) autos,
este maravilloso Napier,
y una onda de british pub, con mucha cerveza.
Definitivamente contrastante con el Señor Abbot Jenkins con su libro de Mormón bajo el brazo.

Observen las tres salidas de escape, una por cada block.



 

Cuando el auto le quedó chico, el amigo Cobb desarrolló otro similar pero con dos motores. Y despúes siguió buscando la velocidad por los caminos del agua.

Nuestro auto fue adquirido por Sir Geoffrey Quilter quien lo primero que hizo fue ponerle frenos a disco y modificar la cola para ubicar un paracaídas.
La idea era usar el auto para testear paracaídas.
El auto fue pasando de mano en mano hasta el final feliz.

FINAL FELIZ:
El auto fue restaurado en los setentas y vuelto a su configuración inicial,
excepto por los frenos a disco que se mantuvieron.
Hoy descansa feliz en la colección del Museo Brooklands.

Los dejo con este dibujo que quizá rescata el espíritu que creí adivinar unos renglones más arriba.



fuentes:
http://en.wikipedia.org/wiki/Napier-Railton
http://www.conceptcarz.com/vehicle/z15111/Napier-Railton-Special.aspx

To be continued.

Gaucho Man
el soporífero

8 comentarios:

  1. Un auto muy interesante; me imagino que figura entre los proyectos futuros de "Gaucho Models".
    ¿O me equivoco?
    Abrazos!

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  2. hola Juan, esta vez te equivocás.
    el gaucho model ya está hecho y esperando turno para publicación.
    no quise mandarlo en este mismo capítulo para no hacerlo demasiado largo.
    pero tanto el autito como las fotos y el texto ya están ahí.
    abrazos!

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  3. Gaucho, ya me estoy frotando las manos, esperando las fotos del modelo.

    La foto del auto con las ruedas en el aire, ya es un clásico de la velocidad y de la locura que tenían en ese tiempo...

    No quiero imaginar de como debe sonar ese auto.

    Saludos!!!!!

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  4. Vasco, es verdad que en esa época eran casi suicidas, la velocidad es algo que no me atrae ni un poquito así, ni siquiera hoy con tanto abs y airbag.
    a mi me sedujo el motor con tres bloques, tres cuerpos de fierro, cada uno con su salida de escape, dos de un lado y uno del otro.
    si además de eso puede correr, ya es éxtasis total.
    ya va a llegar el gaucho model.
    abrazos gauchos para vos!

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  5. Excelente auto que fogonea pasiones antes del modelo!

    Se me fué la mano? en fin, me resulta muy deseable tanto aluminio pulido y sofisticación técnica vintage...

    Espero el modelo aquí, sentado.

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  6. Cabo, atrás de la belleza de este bicho se esconde mi estrategia de marketing:
    primero te muestro el auto real, luego te mando el modelo a escala.
    sólo espero no defraudar cuando muestre el trabajo...

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  7. Grandes pioneros, y grandes tipos. Ya que hablas en tu gran articulo de Ab Jenkins me gustaría aportar que cuando Cobb fue a los "Salts Flats" para tratar de superar el récord de Ab, este puso gentilmente a su disposición todo su equipo y tras lograr batir los récords de velocidad de Jenkins, este fue el primero en felicitar a Cobb.

    Por cierto estuve recientemente en el autodromo mas antiguo de España y el tercero de Europa (Sitges-Terramar) y pensar en alcanzar esas velocidades de vértigo en esas pistas peraltadas me produce mareos solo de pensarlo.
    Saludos

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  8. hola Xavi!
    tengo en borrador un dossier sobre Ab Jenkins y su Mormon Meteor pero lo vengo demorando para juntar más información.
    (vi que tú tienes una nota muy interesante sobre este señor).
    si no te molesta, tomo tu comentario como aporte para mi borrador.

    en cuanto los autodromos, es verdad que da miedo. estos tipos eran de otra raza, superdotados.
    hace un tiempo en audi habían resconstruido un streamiliner con especificaciones originales de los años 30, es decir que el auto estaba exactamente igual que ochenta años atrás, nuevito, listo para estrenar.
    se lo ofrecieron a un corredor actual famoso (no recuerdo el nombre) y el tipo subió al auto con actitud condescendiente, como diciendo "con estas cafeteras a mi".
    dió un par de vueltas y todos sorprendidos porque no aceleraba más de 120.
    cuando paró, el tipo estaba blanco como un papel, gritando que el auto se movía y sacudía para cualquier lado, que él no se animaba a darle más velocidad.
    es como te digo, antes eran de otra raza...

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